miércoles, 31 de agosto de 2011

Finales

Bajada rápida. Conversación con el quiosquero.

Esto no da más de sí. Asumámoslo.

El hipermercado

Una de las formas más entretenidas y baratas de pasar la tarde es ir a un hipermercado. Realmente es barato, siempre que no se compre nada claro. Y ahora, con esto del verano y el aire acondicionado pues se está bastante fresquito.

Esta tarde he ido a uno. La llegada ha sido algo accidentada, porque he sido embestido por la trasera por una despistada señora. Hubiera preferido otra coyuntura de embestimiento y que no hubiera coches de por medio, pero las cosas son como son y no se pueden cambiar. Afortunadamente mi coche ha salido indemne y el de la señora algo abollado. Alguna ventaja tienen que tener los coches viejos.

Hacía tiempo que no iba a ese supermercado y me he quedado sorprendido del lujo y del glamour que se podían ver en su interior. Todo por áreas, dentro de las áreas, secciones y ya dentro de las mismas el surtido de artículos. Por algún extraño motivo me he detenido en la parafarmacia, quizá la palabra para tiene algún efecto sobre mi conducta en este caso, y me he fijado en los productos depilatorios para hombres. He cogido uno de ellos, un gel con esponjita y todo, y me he puesto a leer las instrucciones. Por lo visto hay que aplicarlo sobre la zona a depilar. Eso sí, se recomienda que previamente se recorte el pelo si es excesivamente largo, cosa que ya resta interés al producto, que ve mermada su posible compra en una gran medida. Una vez hecho eso, se aplica la crema con profusión, se restriega con alegría y esperamos un minuto. El caso es que luego te tienes que meter en la ducha y mojarte durante otros dos, pero sin que se te caiga la crema, cosa que yo veo bastante difícil. Es como nadar y guardar la ropa, realmente extraño. Y luego, pasado todo ese tiempo, pues hay que quitarse la crema que quede con la otra parte de la esponjilla. Lo bueno es que la esponjilla tiene dos caras diferenciadas, azul y blanca, para cada menester, algo supongo que pensado para los poco afortunados en las artes depilatorias. Y ya se supone que todo el vello se cae fulminado, como un ejército en retirada. Lo que no trae este milagroso producto es un desatascador de tuberías, pero bueno, menester es buscarlo unas calles más allá. Ya tenía en mi mente la imagen de un servidor embadurnado de potingue cuando leo una advertencia en la que se dice que se pruebe antes una zona, por si hay alergias. Cosa que yo no habría tenido en cuenta. Leyendo las instrucciones aparece al final. Esas cosas las deberían poner al principio, para mentes despistadas e impacientes...

Esa es otra cosa que me gusta de los supermercados, pensar cómo sería mi vida si adquiero algún artículo. Por ejemplo, hoy me he pasado por la zona de las teles y me he fijado en la oferta de televisión de pago. He cogido un pack, aunque lo más correcto es kit, porque son cosas distintas, y he pensado cómo sería mi vida con ese canal en concreto. Podría ver series, cine, documentales superinteresantes... y me he visto sentado en mi sofá, viendo todas esas cosas... aunque, realmente, no tengo tiempo para ello y encima me costaría el dinero. Me he sentido un poco triste y me he ido a la sección de hogar, donde he visto unos vasos monísimos de oferta, pero como a mi casa no viene nadie y yo bebo directamente de cartón o botella que corresponda, me he preguntado que para qué quiero tanto vaso, y he seguido mi ronda por el hiper.

Al final de todo, y porque me da cosa irme sin comprar nada, me he cogido unos yogures con bífidus, por aquello de mejorar el tránsito, y me he ido a la caja. Y de ahí a casa, más contento que un San Luis por haber pasado una tarde al fresco.

Teorías supermercadiles

Cualquier objeto encontrable en un supermercado al que se le aplique antes o despues el calificativo "gourmet" experimenta un aumento de precio al que, una vez probado el producto, no se le puede encontrar una explicación racional.

Cosas que pueden colar o no, pero que por lo menos hay que intentarlas

Retrasar la fecha del ordenador a uno de agosto.

martes, 30 de agosto de 2011

Autoestopista

Mientras esperaba pacientemente entre coches nuevos que me desplumaran a sabiendas, me asomé al ventanal y lo vi. Estaba en la mediana, con su mochila y un cartelito que ponía la ciudad a donde quería ir.

Vestía vaqueros y una camiseta amarilla. La mochila era de aspecto militar. Tampoco le presté mucha atención, pero creo que más que los coches que pasaban cerca de él, que a toda prisa seguían con su camino. Intentaba hacer todo tipo de muecas para atraer su atención, pero todo era en vano.

Cuando terminé la espera y salí desplumado camino a casa no lo vi. Quizá ya había sido recogido por alguien que quería compartir su camino con él. Aunque lo más seguro es que, al estar ahí, dentro de mi coche, me hubiera convertido en uno de esos que va a toda prisa sin ver lo que le rodea, tan solo porque está fuera, aunque cerca, de su mundo en ese momento.

Propiedad

Siempre quise tu reloj. Es metálico, color plata. De marca desconocida, pero buenísima. Marcaba el tiempo con singular precisión. Se estropeó la fecha por el sudor, pero se arregló. Y también se estropeó la pieza que lo unía a tu brazo y le pusiste una correa metálica que no me gustaba tanto como la que tenía, pero es que no había otra.

Siempre quise tus habaneras. De color azul claro, de color amarillo claro. Siempre me llamaron la atención. Son como una chaqueta para el verano, como algo contradictorio a la par que elegantes y trasnochadas. Un poco como tú, ahora que lo pienso. Y como yo, que llevo tu misma sangre, más o menos.

Siempre quise tu chaqueta de ante. Siempre me dijeron que era horrible, y probablemente lo sea, pero me parecía tan elegante, tan diferente. Quizá porque era tuya y siempre quise todo lo tuyo. Por eso siempre te decía que cuando faltaras yo me la quedaría. Y tu no me decías que no.

Pero un día faltaste y descubrí lo tonto que fui. En el fondo no quería tus cosas. Simplemente, te quería a ti.

lunes, 29 de agosto de 2011

La paz de los hombres

¿Tan difícil es que cada uno crea en lo que quiera, si es que quiere, y deje vivir a los demás?

Tarde

Poda y lluvia desganada, una nube que pasaba por allí.

Ya queda menos para lo desconocido. Que el Señor nos asista.

Noticias que parecen mentira y sin embargo son ciertas como la vida misma XV

La noticia de hoy la he visto en el periódico local.

Por lo visto un joven llevó su coche a la rutinaria revisión anual. Nada más llegar, le informaron del mal estado de los neumáticos, "cosa que ya sabía, lo que no me esperaba fue todo lo que pasó después" nos narra.

"Nada más dejarle el coche al mecánico empezaron los problemas" dice nuestro joven amigo. "Al ir a arrancarlo se queda pillado, y por lo visto le falló la batería. El caso es que me sorprendí un poco, pero lo achaqué a que ya tenía tiempo y no le dí más importancia. Pero al ver que tardaban me acerqué al encargado y, entregándome un cleenex me contó todo lo que le pasaba al coche y me hizo un cálculo más o menos de lo que me costaría la reparación"

Pero, según lo que seguimos leyendo, el coraje de este joven no tiene límite. Según las declaraciones que aparecen en la prensa, el jefe de taller se sorprendió al ver "la talla humana de este titán de la conducción. No solo aguantó con entereza las malas noticias sobre su coche sino que incluso consoló al joven mecánico, que además tiene un coche igual, pero de color carmesí y era su primer día con nosotros."

"Me sentí muy mal al ver al mecánico llorar, y me dije que tenía que hacer algo para remediar esa situación. Le consolé y le dije que no se preocupara, que tirara hacia adelante, que lo hiciera por su novia, por sus hijos, pero como no tenía, le dije que lo hiciera por Julieta, su iguana. Y entonces se animó un poco y se secó las lágrimas, pero como se las secó con la mano y tenía aceite se lo tuvieron que llevar a urgencias, y ya me atendió otro mecánico. Espero que no sea nada y se recupere pronto, pobrecillo."

Pero las vicisitudes de este joven no acabaron aquí. "Como la factura iba a ser de aupa, decidí decidí hablar con el jefe del concesionario sobre cómo financiarla. El caso es que se nos acercó un posible cliente y, al preguntar por un vehículo de la exposición, no me pude de resistir y le decontesté con la retahila de equipamientos, opciones y colores disponibles. Como había estado esperando pues me lo había aprendido todo de los catálogos. Y el cliente se ha quedado tan satisfecho que lo menos que ha podido hacer es comprarse el coche."

El jefe de ventas nos lo confirma "este chico es una mina. Tío que entra por la puerta, tío que se compra un coche. Estoy tan contento con él que se va a venir todos los miércoles por la tarde y así nos va pagando la factura del coche. Calculo que en un par de años bisiestos ya estará todo saldado. Y, cuando acabe, va a dar cursos de motivación por todos los concesionarios de la marca"

"Estoy muy contento" comenta el joven con el brillo de la ilusión en los ojos.

Pues nada, enhorabuena y le deseamos desde aquí que venda muchos coches.

domingo, 28 de agosto de 2011

Pesimismo

Mi guitarra está celosa. No se esperaba el descanso semanal que ha tenido y ahora me lo echa en cara.

Mis dedos están torpes. La semana pasada acertaban, pero ahora están perdidos, como borrachos, se resbalan por entre los trastes sin acertar cuál es el sitio correcto.

Las piezas que hace poco salían con fluidez se han desvanecido en el aire que rodea a mi guitarra.

Los aprendizajes no son lineales, desgraciadamente para el aprendiz, que debe tener paciencia.

No quiero ni pensar cómo me voy a organizar en unos días para tener asiduidad en el guitarreo.

Experimentos



1. Coja un juego de agua Geiper, o similar, que seguro que tiene en casa de su niñez y adolescencia temprana.
2. Regáleselo a un niñaTICo que conozca.
3. No olvide la toalla para después de la ducha.

Frases pretéritas

Se me incrustan los tacones entre las oquedades de los adoquines.

La palabra del día

Emplear

Ej:

Esta tarde he ido a emplear y me he comprado dos camisas.

Tiempos

No siempre coinciden los tiempos. No se puede evitar.

sábado, 27 de agosto de 2011

Tiempos presentes

Todo empieza como un juego. Como un niño que descubre que se ha hecho mayor, que juega a ser mayor. Durante un tiempo te crees a ti mismo, y te enorgulleces de lo que has logrado. Realmente estás tan en tu propia nube que el vapor no te deja ver nada, ni salir de ella.

Pero va pasando el tiempo, la nube descarga sobre el suelo y ves tu alrededor cada vez menos neblinoso, ves la realidad conformarse con nitidez.

Descubres la cuesta ante tus ojos. La neblina te hizo ver el llano donde no lo había. No sientes miedo, pero sí valoras mejor la situación. Sabes que la exigencia va aumentando y que el juego ya desapareció.

Sigues subiendo, las cargas son mayores y a veces te tienes que parar para tomar aliento. Y vuelves la mirada atrás. Sientes algo de miedo. Pero hay que seguir.

Siempre hay que seguir.

Tiempos pasados

Hace un rato he regresado, durante dos horas, a tiempos pretéritos. Tiempos en los que pescaba en las aguas del fracaso y de la desesperación, o a veces la comodidad, y remolcaba frágiles barquitos a aguas más seguras, instruyendo a tripulaciones poco duchas y menos dispuestas. Tiempos en los que esperaba llegar a ser yo mismo el capitán de un barco más grande, pero me veía obligado a seguir remando a pulso en mi vieja barca.

Un día, por correo, me llegó el certificado de patrón, con gorra y todo, y me tocó empezar a navegar en barcos de mayor calado. Al principio, cuando sales del puerto por primera vez, siempre tienes miedo de romper algo, pero con cuidado y algo de apoyo siempre se sale hacia adelante.

Ahora que soy un lobezno de mar me he puesto de nuevo a los remos de mi vieja barca. Y he sentido la ilusión de cuando cada golpe de remo me acercaba a aquél todavía lejano día en el que sería patrón. Aquellos días intermimables, entre olas cada vez más grandes, con mi vieja y pobre barca desvencijada. Sabía que algún día llegaría a mi puerto, para luego seguir navegando.

Oyoyoyoyoyoyoyoyoi

Este nuevo despliegue de infraestructuras de telecomunicaciones que afecta al conjunto de centros y servicios dependientes de la Junta de Andalucía ampliará el ancho de banda de acceso a la red corporativa e Internet. En el caso de los centros educativos, esta renovación multiplicará por tres el ancho de banda de conexión a Internet, que pasará de 600 Mbps (Megabytes por segundo) a 1,8 Gbps (Gigabytes por segundo), lo que permitirá pasar de una conexión media de menos de 2 Mbps a conexiones de 10, 20 o 30 Mbps en función del alumnado y número de portátiles de los centros. Asimismo, se reforzará el acceso desde colegios e institutos al sistema de información Séneca, agilizando la comunicación con la Administración educativa, que también ha renovado sus servidores centrales.

viernes, 26 de agosto de 2011

El lugar

Estoy en el lugar, ese de cuyo nombre no me puedo olvidar porque si lo hago me tengo que buscar un puente. Hago las cosas típicas del post como prefijo, que son fardar en las redes sociales y planificar el futuro viaje para no retornar mas. Habrá que revisar el coche, hacer la maleta y preparar los propósitos para el año nuevo, que es en menos de una semana. A ver si este año encuentro uvas y hago algo simbólico.

o-o-o-o-o

El año pasado 12 horas me duraron los propósitos. 12 horas de las cuales 8 estuve dormido. A ver si este año consigo que sean 12 horas y un minuto.

O bien acostarme más rato.

o-o-o-o-o

No haría propósitos, pero es que sin rutina me siento tan indefenso...

jueves, 25 de agosto de 2011

Preguntas existenciales

Y ahora ¿Qué hago yo sin gofio?

Penúltima

No me queda más que dar gracias a Gran Canaria por abrirnos su belleza y a sus gentes por su amabilidad.
Volveré.

Despedidas

Siempre me provocan tristeza, incluso cuando suponen el fin de un castigo sufrido.
Antes, cuando me autoengañaba pensando que algún día no sería yo, las despedidas eran momentos inciertos, momentos en los que la palabra adiós podría significar el verdadero fin, como una carretera cortada en seco. Hoy he aprendido a ver el desvío tras la señal que me indica el final del camino. O simplemente doy la vuelta por donde vine, pensando en el camino por el que discurrí y que ya se agotó.
Aún así hay veces que las despedidas se hacen insoportables, en las que tan sólo te queda ver, apoyado en la valla que te frena, como el sol se pone en el horizonte y te lamentas porque la luna esa noche no brillará para ti.
Y no te calma saber que ese lugar todavía existe en algún rincón del mundo o de tu corazón. Puedes volver, pero no sabes si alguien te estará esperando. Y es eso lo que te preguntas un poco antes de que la palabra adiós retumbe en tus oídos.

miércoles, 24 de agosto de 2011

La palabra del día

Analogías

La arena de la playa es como el pelo de gato, nunca se libra uno por completo de ellos.

Playerías

El pelo-pecho ha sido desterrado de las playas patrias.

o-o-o-o-o

Debería haber inspectores de top-less, o al menos un carnet renovable o algo.

o-o-o-o-o

La vista más interesante es la que nunca puede verse ¿Nacería de ahí la envidia?

Conjeturas

No hay inocencia en la ironía.

Justificación

El pardillo es necesario, pues sin el los que no lo son ignorarían su condición no-pardillesca.

Inteligencias

Me admira la capacidad del ser humano para llegar a la misma solución para un problema común sin posibilidad de trasmitir sus experiencias directamente, es decir, sin conocerse. Ya sean las derivadas u otros problemas más mundanos. ¿Será eso lo que vulgarmente se conoce como sentido común, la solución más lógica de entre todas las posibles?

o-o-o-o-o

También me asombra la inteligencia de los animales, que de entre cien puertas iguales son capaces de reconocer aquella en la que se les da de comer.

martes, 23 de agosto de 2011

La carretera

La carretera es estrecha, serpenteante, exigente. Sale del lado del mar y te lleva hasta lo más alto, a partir de curvas y más curvas. Cerradas, muy cerradas. Siento el motor pedir un respiro, pero es en vano. Hay que llegar a todo lo alto. Hay sustos por el camino, coches que acechan tras la curva más inoportuna.
Una vez arriba el camino ha merecido la pena. Las vistas son inmejorables. El sol abrasa tu piel y el viento es a veces tan fuerte que parece echarte. Durante un instante piensas de dónde has salido y qué has conseguido. Es entonces cuando te das cuenta de que no has llegado al final, que tu camino continúa y que apenas hay tiempo de disfrutar. Sigues ahora hacia abajo, camino de tu destino, de tu objetivo durante al menos un rato más. Algo que mantendrá tu mente ocupada, al menos durante un tiempo. Para, inexorablemente, volver a empezar después.

Profesionales competentes

Observe al sujeto de arriba. Está alegre de la vida. Según se deduce, su nombre debe ser Billy y a tenor del pincel que tiene en la mano debe ser pintor, ignoramos si de brocha dur... digo gorda o pintor de paisajes y bodegones.
El caso es que parece entregado a su tarea, lo cual es de agradecer. Seguro que no es de esos que te dejan tirado a la primera, que acaba su tarea y quedas satisfecho/a.
Aunque trabajar con este calor y este sol... Le haría falta un gorro.

Las palabras del día

Roque nublo

La nube debe estar de vacaciones. Es agosto, ya se sabe.
Que buena pinta tiene el sendero para subir.

Razonamientos

Hay razonamientos tan absurdos que no merecen ser escritos en una entrada de blog.

Mañanitas

Despertar dulce, pero accidentado.

o-o-o-o-o

Hasta el tiempo es considerado. Llueve por la tarde noche, cuando el turista se retira y vuelve a su escondrijo, cuando es el nativo el que toma de nuevo las calles de su ciudad.

o-o-o-o-o

Por la mañana amanece nublado. Mágicamente las nubes se retiran a la costa y vuelven por la tarde. Aunque no se atreven por las montañas del centro. Ayer estaban soleadas.

Playa de las Canteras

lunes, 22 de agosto de 2011

Pinchar en hueso V

Pero sin duda lo mejor de todo es la señora del gps, a la que tendría que bautizar. Me empieza a guiar cuando ya he conseguido salir de la ciudad, que es cuando más la necesito.
En fin, tendrá que ser así...

Pinchar en hueso IV

Cambio de tercio, hacia la tienda del punto romano. Como la esquina es tranquila y las dependientas casadas prefiero quedarme en la calle. Hace fresco, corre un aire agradable. Apenas a unos metros, en la playa, abrasaba el sol hace un rato. Un tío me merodea y me pide un cigarro. No me fio y me meto en la tienda. Veo una falda en el brazo. Conversación sobre lo visto y lo que queda por ver con la dependienta.
Pues no era una falda, es un pañuelo. Un regalo legítimo de aquí,encontrable en medio mundo. Que vivan las franquicias.
Intuyo que iremos de nuevo al gran almacén del triángulo verde al supermercado, donde sí soy útil. Porque los hombres somos un estorbo. Asúmalo usted, lector macho que me lee.
PS: Pues no me he emocionado y todo al entrar en la Sala Hiper. Si es que no tengo remedio.

Pinchar en hueso III

Sorprendente visita, por lo absolutamente inesperada, al gran almacén del triángulo verde. Estamos en busca del artículo distinto para reforzar la teoría de la discriminación modil.
Me sugieren que me aparque en la cafetería, pero ignoran mi faceta de bloguero impenitente.
Acabo de conocer el objeto del deseo, algo que guste y que no visto hasta el momento. Pero el feliz objeto ignora su suerte: será abandonado en el lugar del que salió, porque seguro que en G también hay, como buscando la excepción a lo que se quiere demostrar. Lo cual denota escasa confianza en la teoría a demostrar.
Un dependiente se ofrece a ayudarme en lo que busco, extrañado en mi forma de caminar, cabizbajo, con el móvil en la mano. Al decirle que blogueo me invita a cambiar de edificio, a la zona de cultura. Cuando le digo que leer es seguir el camino y escribir es explorar nuevos horizontes le veo avalanzarse hacia mi con intenciones pecaminosas y huyo casualmente hacia la sección de corseteria femenina.
Lo que me recuerda que debería buscar calzoncillos de marca.
Al menos he sido merecedor de un vistazo camisil en el escaparate: "Sí, está camisa la vi en G. antes de venirnos"
Contrateoría demostrada.

Pinchar en hueso II

Preguntar a otro turista tan perdido como tú donde queda una cosa.

o-o-o-o-o

Me he encontrado un niño en bici que, pudiéndome haber atropellado me ha cedido el paso amablemente.

o-o-o-o-o

¿Qué tendrán las tiendas de recuerdos?

o-o-o-o-o

Como te pongas a la sombra hace frío.

o-o-o-o-o

La belleza de un lugar se mide en oyoyoyoyois.

Pinchar en hueso

Se bajaron del coche, tras deambular un rato en el mismo por culpa del gps, contagiado del nublado del día. Se echaron la cámara al cuello y se dirigieron a la zona sugerida. Al final llegaron y vieron dos casas con piedra en la fachada. La iglesia estaba descampanada pero embalconada. Buscaron la atracción de la localidad, pero los lunes ya se sabe. Estaba cerrada.
Acabaron la visita comprando comida para unos gatos ajenos. Pérdida de pan y gato a sabiendas.
Esperemos más suerte en el próximo pueblo.

Aviso a navegantes

Los sobres del azúcar nunca se equivocan. Y encima endulzan la vida.

Sr Laico, lea usted.

Planes

Se decide ir a la playa el día que las nubes no van a levantar.

o-o-o-o-o

Planes de futuro. Telefónicos y de los otros. Va a ser un tanto extraño.

La tarde

Son las siete. El barco de lo otra isla está casi a punto de llegar.
Muy cerca de allí, el la bahía, todo fu alegría. La gente pasea por el espigón, pesca con la caña el los riscos de las rocas, aprovechan los últimos rayos de la tarde para bañarse en la bahía.
Son las fiestas del pueblo. La gente está feliz, pasea de la playa a su casa, para arreglarse para la verbena.
Huele a mar. El oleaje golpea el hormigón del disque. Los turistas contemplan el espectáculo. Hacen fotos. Otros pasean. Pasean solos, en pareja, en familia.
Llega el barco. Una procesión de coches sale de la su boca camino de otros lugares de la isla. No parece acabar nunca, huyendo del puerto cada vez más iluminado por las luces de la feria.
También es mi hora de irme. Me despido de ese lugar, soñando con volver algún otro día. Feliz por saber que existe.

domingo, 21 de agosto de 2011

Espirales

Teatro Consistorial. Gáldar

Boloniadas

Grado universitario en Turismo Impenitente con master en pegada de hebra.

Catedral de Arucas

Emeferides

Hoy es el cumpleaños del gato.

sábado, 20 de agosto de 2011

Viajadas

Una cosa es pisar el embrague a fondo y otra sacar el pie por debajo del coche.

o-o-o-o-o

Nuevo título universitario: Grado en meter pestes en canutos.

Nativos ilustres

El poyo y yo.

Creo que me han sacado una foto.

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La probatura de la sandalia no debe ser empresa fácil. Diez minutos llevó aquí. Sí al menos hubiera una tienda de calzoncillos de marca que mitigara esta incertidumbre...

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Un niño con camiseta amarilla está a punto de demostrar por inducción el descenso en patinete por la calle.

o-o-o-o-o

Cinco minutos más así y me pongo a pedir. Con la reflex colgada al cuello. De perdidos al río.

Cambio banco por poyo.

A veces miro y siento como si me hubieran robado algo. Y se me viene a la boca el sabor amargo del último trago de té de la taza.

Adivinanza

¿Que sexo es capaz de dejar aparcado al fruto de su vientre en un banco mientras que se va con el otro a ver tiendas?
Pista: El abandonado se dedica a preparar entradas para su blog.
PS: No entiendo la fascinación por las tiendas lejanas cuando tienen la misma mercancía que la cercana.
PS2: Menos mal que la llave del coche la tengo yo.

T

Al igual que el conductor novato dispone de una L que le diferencia y de camino estigmatiza, el turista que recorre una ciudad que no es la suya debería ser también señalizado, más aún cuando conduce un coche que no es el suyo.
La cosa está clara. Tienes que hacer caso al gps, a las señales de tráfico, a los peatones imprudentes que no tienen consideración con esos detalles, a los radares... En fin, que se puede tener un momento de despiste en este maremágnum y saltarse un semáforo o ignorar un ceda o directamente atropellar a un peatón que pase por alli.
Es por eso que pido que a los conductores foráneos se les dote de un sistema de oportunidades, como las vidas de los videojuegos, aparte de la señalización que he dicho. Yo con tres o cuatro me conformo.
La verdad es que sería un detalle.

Máquinas en una catedral

Sentado en un banco

A mi lado unos señores hablan. Uno fuma un puro y su humo me invade. En cierto modo, no me importa demasiado.

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Me pregunto el por qué. Y en realidad, si lo pienso dos veces, hay por qués que no tienen sentido. No hay respuesta. Simplemente hay que asumir los hechos.

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Un niño de un año celebra su cumpleaños con un parchis en la terraza de un pub.

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Me cambian de banco. Ahora tengo a mi lado a una niña en un carrito. Y tengo lo promesa de una camisa en una tienda. Más allá de la niña, que huele a una colonia deliciosa, unos extranjeros deben estar alegrándose de sus compras. Enfrente está zara y unos adolescentes locales con las cosas propias de su edad.

o-o-o-o-o

Son las siete. La calle parece más viva que hace un rato. Sábado por la tarde. Ya se sabe...

Y la propina

Si hay algo que verdaderamente no aguanto es tener que esperar. Más aún sin saber cuánto lo voy a tener que hacer.

o-o-o-o-o

Antes lo digo, antes...

Tres breves

Espero sentado en la cama el comienzo de la actividad del día. Las nubes van y vienen.

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El pan de supermercado es una versión barata del chicle.

o-o-o-o-o

Los gatos han desaparecido. No habrán visto ambiente.

Cotidianeidad excepcional

No hay nada como viajar y acabar haciendo lo mismo que en tu casa. Pareciera que no, pero fregar platos a mil kilómetros de tu casa parece algo tan excepcional que hasta te esmeras más.
La vida del turista es dura, y la del turista low cost como yo lo es aún más. Es por ello por lo que te tienes que acercar a las grandes superficies a comprar cosas. Yo, que soy un friki de los supermercados disfruto como un enano, más que en un museo o paseando por un paseo marítimo.
Una de las cosas que más me encantan es la comparación de precios. Mayormente nunca la hago, no por vago sino porque no recuerdo los precios de lo que compro. Entonces me prometo muy seriamente a mi mismo que recordaré los precios para cuando llegue a mi casa. Cosa que, por supuesto's, jamás hago.
También comparo el tipo de género. Por ejemplo, en cierto supermercado la fruta suele estar horrible. Pues en su hermano de aquí está buenísima.
Más ejemplos. En el super que he visitado hoy había una grandísima variedad de profilacticos y la gente no parecía tan recatada a la hora de comprarla como el otro día vi. Y, sorprendentemente, hay una calle donde puedes comprar tabaco. Tienes la calle de la harina, la del arroz y la del Chester. Nunca lo había visto. Claro que nunca antes había estado aquí.
Por tanto mi sugerencia de hoy es que se cojan el coche y se vayan lejos en casa. Eso sí, hagan lo mismo que hacen siempre, tareas domésticas incluidas. Ya me contarán que bien se lo pasan.

La plaza

La plaza es donde se reúnen. La plaza es donde se despiden. La plaza es el centro del pueblo, el eje de sus vidas.
Por la mañana tiene color blanco, del nuevo día que amanece. De la gente que se levanta y se saluda por primera vez, que desayuna y va por el pan o el periódico. Tiene el sentido de la prisa, de la gente que va a resolver un papeleo o va al banco a pagar un recibo. O quién sabe que mil cosas más.
A medio día la plaza tiene el olor del aperitivo, del vermut, de la cerveza con el amigo a la sombra de los árboles, de la tapa. El calor se ha hecho más fuerte y se busca con quién compartirlo, porque entre más a menos calor se toca.
Por la tarde la plaza tiene la textura de la arena. Primero guijarros y luego, conforme se acerca la noche, arena fina. La gente sale de sus ocupaciones y se reúne, piensa por un rato en ella, en disfrutar de la compañía de los que siempre se buscan, para que la magia de la noche, cuando caiga, los alcance a todos. Entonces la plaza ofrecerá su mejor vista, la de la compañía en el primer fresco tras el sol caído. Pero el sueño vencera y la plaza ofrecerá el sonido del silencio. Tras un día agotador no queda más que descansar. Es mucha su responsabilidad. Alegrar los corazones de sus moradores.
Hasta mañana, que descanses.

viernes, 19 de agosto de 2011

Anuncios por palabras

Busco chico/a de Canarias para que amistad, que me recargue los móviles o lo que surja. Interesados manden un mensaje al ...

Metáfora florida

jueves, 18 de agosto de 2011

Una hora antes

Esto ha sido un poco chasco, me esperaba las Canarias metidas en un recuadrito. Desde luego, la tele te engaña hasta cuando dan el tiempo.

o-o-o-o-o

No llevamos aquí ni doce horas y ya nos han fichado dos gatos.

Volar

Esto del volar ya ha dejado de tener glamour. Antes volar en avión era como un acontecimiento, como un eclipse, algo que ocurría muy de cuando en cuando. Uno hasta preparaba su alma con confesión y comunión, no sea que con eso de estar tan cerca de las alturas el Creador se acordara de uno.
Hoy en día es lo más normal del mundo. Me rodean una familia alemana de 6 miembros, miles de niños que no paran de chillar y un señor que iba delante mía y que se descalzó nada más subir al avión. Durante parte del vuelo se dedica a mirar fotos artísticas de señores en posición carnavalera. Y donde la ropa brilla por su ausencia. Verdaderamente las fotos son muy buenas.
Antes, cuando te subías al avión no se te ocurría moverte no fuera a pasar nada extraño. Ahora es apagarse la luz de los cinturones y la gente tirarse el plancha al pasillo. Básicamente pasan de estar cómodamente sentados en sus asientos a hacer cola en el baño. Por muy corto que sea el viaje se levantan mil veces. Debe haber un premio al pasajero meón o algo similar porque si no, no se entiende.
Pero lo peor de todo no es eso. Hemos pasado de la azafata española con traje de chaqueta oscuro, blusa blanca y pañuelo al cuello al azafato mezcla entre Becker por lo barbudo y Mario Conde por lo del pelo engominado. Eso sí, tan eficientes y profesionales como sus compañeras.
En fin, qué se le va a hacer. Habrá que pasarse al ave. O aprender a nadar sin patito

Paralelo y secante

Recién llegado

Todo precioso. Todo bien. El coche un poco carcajoso pero es lo de menos. No hace calor. Los apartamentos son un lujo universitario. Y encima wifi.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Peregrinos

Los peregrinos son los otros. Por aquello de las ocurrencias...

Cruz

Hace tiempo se acuñó en mi familia el concepto "cachondeo místico". Dicho concepto es aplicable a cualquier evento festivo convocado al calor de un hecho o acontecimiento religioso pero que luego, desde un punto de vista de experiencia religiosa o enriquecimiento personal desde el punto de la vista de la fe, no vale para nada. A lo largo del año se concatenan dichos acontecimientos de los que, particularmente, huyo como la pólvora.

Durante estos días se está celebrando uno, con afluencia al parecer masiva. Los asistentes se ven felices, parece que viven su fe, participan de la experiencia religiosa que supone el sentirse católico...

Pero, ¿realmente es así o están allí por el cachondeo místico? Durante el año no veo a muchos de ellos donde realmente está la fe, que es en los actos y en las oraciones. Todo tiene su parte menos atractiva, pero el camino es claro. Nadie te obliga a seguirlo, si lo has tomado es porque quieres. Y debes ser consecuente con ello.

¿En qué punto supera el coscorrón al bollo? Difícil es saberlo.

Cara

Los veo por la tele. Los he visto de cerca, casi los podía tocar. Han sido educados, cediéndome el paso con mi aparatoso coche mientras paso por las estrechas calles de mi barrio. Otros ya me habrían dado un golpe en el capó o me habrían insultado por estropear su paseo anual por unas calles que ignoran el resto de su vida. Van ataviados con su camiseta, con la bandera de su país. Ayudan a los que no pueden andar bien. Ceden el paso a las señoras mayores. Se sientan a comer en un banco y lo dejan más limpio que cuando llegaron. Hacen fotos. Cantan, ríen, chillan. Están alegres. ¿De dónde sale su fuerza?

Se cuentan por miles, casi por millones. Llenan la capital para decir que son jóvenes, que están alegres por compartir un Amor que no se marchitará. Duermen en polideportivos, en casas de personas desconocidas que les han abierto su vida por unos días. Son de todo el mundo pero hablan un mismo idioma. Comparten sus experiencias, sus vivencias. Algunas seguro que han sido duras, no es fácil ser distinto. Es más, a veces es muy difícil hasta ser. Pero no parece importar eso ahora. Están felices, a pesar de pasar calor ¿Qué agua les darán para no tener sed?

Son una marea silenciosa. Un océano que ha surgido de la nada y que desaparecerá dentro de poco, evaporándose al calor del verano. Pero sabemos que está ahí. Y que algún día puede volver a aparecer.

Burbujas XII

¿Es creer creer que no se cree?

Habrá que irse ambientando

Como el turista


Fermatiana

Creo que por esta época se cumplen años de su demostración. Tenía yo 15 años.


martes, 16 de agosto de 2011

Noticias que parecen mentira y sin embargo son ciertas como la vida misma XIV

La noticia de hoy es, cuando menos, curiosa. La he visto en la tele y me he asomado a Internet para contrastarla.

Por lo visto un joven del norte, M. G. B., estaba tan tranquilo navegando por Internet cuando su conexión se cortó. M. no le dió mayor importancia y se conectó de nuevo, pero algo iba mal. No podía: "Yo le daba a conectar y aquello que no iba. Entonces me puse a pensar, aun a riesgo de quedarme calvo, y seguí el rastro del cable. Uso una conexión por pincho y, como donde tengo el ordenador no hay mucha cobertura, saco un cable hasta la ventana" nos cuenta.

"Al llegar al final del cable me encontré, mas bien, me no encontré, con que el aparatico no estaba enchufado. Pensé en que se había caído a la calle y bajé cual rayo ultrasónico, pero no vi nada. Pregunté al quiosquero y a don Cosme, el tendero de la esquina, pero no se dieron cuenta de nada"

Y es en este punto cuando la voz de nuestro protagonista se ve adueñada por la impotencia. "A punto estaba de perder la esperanza. Subí a casa y me asomé a la ventana. Y me fijé en el árbol que está seco en la plaza. Y allí estaba mi módem. Una urraca me lo había quitado. Estaba sonriente, feliz. Al verme, levantó las alas, como haciéndome burla, movió la cabeza para que viera que tenía el aparato y salió volando. ¿Y ahora cómo leo yo el Marca?" se lamenta el joven internauta.

Puestos en contacto con la Asociación de Ornitólogos "Pío Pío, que yo no he sido" su presidente nos habla con sinceridad: "De todos es bien sabido que las urracas tienen tendencia por las cosas brillantes, pero esto me deja petrificado. Es un comportamiento realmente sorprendente y digno de estudio. Por ello, el domingo que viene vamos a hacer la fiesta de la urraca, para intentar capturar las más que podamos, anillarlas y estudiar este nuevo y fascinante comportamiento. Nos hemos puesto en contacto con compañías de teléfono y particulares y vamos a llenar España de chismes de esos para ver qué hacen las urracas, a ver si los cogen y luego las cogemos nosotros. Va a ser una gran cogida" dijo ilusionado.

Pues que ustedes lo cojan bien.

Burbujas XI

No se si mi gato sale corriendo cuando toco la guitarra porque le asusta o porque lo hago muy mal.

o-o-o-o-o-o

Tarde de ejercicios de coordinación.

Descubrimientos emocionantes

Hace un momento me acabo de enterar y no sé cómo tomármelo. Soy un pasajero en tránsito.

Yo no he notado nada raro, pero me lo han confirmado repetidas veces.

Les informaré de cualquier novedad.

Suyo affmo...

Calor nocturno

Me duermo viendo una película. Como soy un cinéfilo muy disciplinado acabo de verla y pongo rumbo a la cama. Abro las ásperas sábanas, curiosamente las sábanas viejas toman vacaciones en agosto, y me acuesto con algo de sueño residual. Pero, sorprendentemente, mis ojos se abren al mundo de nuevo.

Antes, un buen programa de radio me hubiera acompañado, o algo de música, pero tan solo oigo mis pensamientos. Y el calor de las malditas sábanas que me ahoga. Abro la puerta, abro la ventana y espero que algo de fresco entre en la habitación y se apiade de mi, pero no aparece la brisa para acompañarme en las noches de verano.

Miro al techo, oigo la gente que pasa por la calle con sus despreocupadas conversaciones de verano. Y el poco sueño que me invadía viendo la película me ha abandonado buscando campos más propicios en los que dar fruto. Será que soy un desagradecido.

O que no se medir los tiempos.

lunes, 15 de agosto de 2011

Burbujas X

Se es independiente. Se quiere serlo. Se pretende serlo. Pero un día uno se da cuenta de que no lo es, que no sabe cuándo dejó de serlo y que, desgraciadamente, nunca más lo será.

o-o-o-o-o-o

No es propicio el verano para trascendencias.

Burbujas IX

Erase una boda en la que la familia del novio conoció a la novia porque debía ser la que iba de blanco y la familia de la novia conoció al novio porque el novio no era el padrino y se sentaba sospechosamente cerca de la novia.

Burbujas VIII

Ahora que lo pienso, se pierden oportunidades maravillosas de vez en cuando. Debe ser esta manía de acercarse a lo que quema y te destruye.

o-o-o-o-o-o

A veces se lamenta más lo que pudo haber sido frente a lo que ha sido.

El castillo y la luna



Otra aquí

Burbujas VII

Ya vuelvo a tener Internet. A ver hasta cuando.

o-o-o-o-o-o-o

Fiebre panorámica.

o-o-o-o-o-o-o

De mayor quiero ser inalámbrico.

domingo, 14 de agosto de 2011

Zapatófono móvil


Analogías

La música, como el deporte, se disfruta cuando se ve u oye. Pero más cuando se practica.

Como otra cosa, que ahora mismo no recuerdo qué es...

El Niño del Polinomio: Andantino. F. Carulli

video

Lanjarón


Benita XIV

Los días de visita solían ser fuente de sorpresas. Aquél día no recibiría la habitual visita, sino que una amiga, Angelita, la llevaría a su cortijo. A pesar de no vivir cerca, habían sabido mantener viva su amistad y, aunque no con la frecuencia que quisieran, solían verse. El hecho de mudarse a la residencia sorprendió a Angelita. No lo acababa de comprender.

Hacía unos años que su marido y ella decidierno disfrutar de la vida. Y justo tras la jubilación de eĺ, decidieron gastar parte de sus ahorros en un cortijillo, una casa con piscina para ver disfrutar a los nietos y algo de huerto para cultivar sus propios tomates. Y eso que ninguno de los dos era de campo. Tras mucho insistir, un domingo recogieron a Benita y se fueron a ver el cortijo.

El camino no fue largo. Y el cortijo no era más que una parcela con una preciosa casita enmedio, una coqueta piscina y un montón de pequeños bancales por todas partes. Lo primero que llamó la atención de Benita fue un pequeño jardín dormido, más que nada por el invierno, pero en el que ya empezaban a despuntar algunas hojas verdes, señal inequívoca de que la primavera estaba cerca. Angelita comentó lo precioso que se ponía ese rincón en verano.

- Tienes que venir a verlo entonces, le dijo. ¡Ah!, y darte un baño en la piscina.

En la parte de atrás estaban la piscina y más bancales. El agua estaba ahora verdosa, pero el marido de Angelita, Pepe, no dejaba de glosar lo azul que estaba el agua en verano y los chapuzones que se pegaban sus nietos durante toda la estación. Y esoq ue en ese pueblo no hacía demasiado calor en esa época.

La casa era pequeña, con dos dormitorios, cocina y un enorme salón con chimenea, que sería el lugar perfecto para la comida elegida. Angelita no invitó a Benita sólamente para que viera la casa. Quería probar sus famosas migas en la leña, hechas al fuego de los troncos que tenían allí esperando. Con mucha pringue, como en los viejos tiempos. Con vino del país. Y con siesta después. Aunque en vez de siesta, Angelita le contó cómo habían dado con aquél lugar y los proyectos que tenía para la casa. Aunque estaba bastante bien puesta, quería hacer unos retoques.

- Espero que en los domingos que quieras te vengas y me ayudes.
- No te preocupes, cuando quieras me llamas.

Por la tarde, sobre la hora en la que el Sol se pone, regresaron a sus vidas. Ella, que viajaba en el asiento de atrás del coche, se volvió para contemplar la puesta de Sol y, en ese momento, comprendió que se había enamorado de aquél lugar. Contaría los días hasta su vuelta.

Entre Bastidores


Personajes curiosos: El señor que tiene prisa en el aeropuerto.

Pueblan todos los aeródromos del mundo. Mayoritariamente son hombres, pero ya se empiezan a ver más mujeres prisudas aeroportuariamente hablando. Van vestidos de traje y corbata y con maletín en mano, arrasan en las cintas de transporte, pidiendo paso o directamente empujando al despistado turista que, como usted y yo, acaba de llegar al aeropuerto, un aeropuerto que no conoce, que le resulta frío, extraño, inhóspito y donde ser honrado le sale a uno por un pico.

Se caracterizan por su actitud de resople continuo. Mientras la amable azafata te explica por tercera vez lo que tienes que hacer una vez dejes la maleta y ves como se pierde y te preguntas con lágrimas en los ojos si la volverás a ver, el prisudo aeroportuario resoplará múltiples veces lanzando en voz baja violentos insultos hacia ti y tu torpeza. El caso es que su necesidad de tener prisa le impulsa a saltarse las colas y las cintas, bajo la mirada aprobadora de los controladores de la seguridad. Sáltese usted, pobre turista, una de esas cintas y será castigado con violencia inusitada.

Normalmente, una vez pasados los controles si dirige a un Duti Fris concreto y compra un periódico y alguna otra cosa que le haga parecer chic. Y se va a la puerta de embarque a esperar. Generalmente de pie, para poner nervioso a todo el mundo que pacientemente espera sentado. Da paseos cortos y se vuelve sobre sí mismo. La próxima vez que viaje fíjese y verá como en las puertas de embarque hay losetas que están un poco más gastadas que otras. Eso es efecto de estos sujetos tan peligrosos.

Una vez en la cola para entrar al avión, cuando se efectúe el embarque, estará el primero en la cola y se colocará en su asiento, cabreándose con sus demás compañeros de avión por su lentitud. Llamará a la azafata para pedir algo de comer y que se vea que él domina el tema. Irá al servicio y entrará con cara de seguridad, sin temor a romper nada, no como el resto de mortales, que preferimos mearnos encima antes de tocar algo y que se caiga el avión. Y antes de que el avión aterrice estará en la puerta, con el cinturón quitado y hablando por el móvil de cosas que parecen super importantes. Casi seguro que su maleta sale la primera y muy posiblemente el taxista ya sabrá a dónde llevarlo.

La verdad es que el prisudo aeroportuario es uno de los seres más impertinentes que se pueden encontrar. Pero ya sabe, no se deja avasallar. Que aprenda que no por mucho correr el avión éste va a salir antes. Ése es el triunfo del turista despistado. Y en eso no nos ganarán nunca.

Aeropuertos

Esos mágicos sitios. A veces solamente se sabe que son aeropuertos porque la gente lleva maletas de mano, hay paneles y por la ventana te asomas y ves aviones. Porque parecen propiamente centros comerciales. Y donde se venden las cosas más variopintas. Entiendo que se puedan vender productos típicos de la tierra, desde jamón serrano hasta unas castañuelas, pasando por piononos o cualquier otra delicia culinaria local. Pero encontrarte una tienda de muebles en un aeropuerto se me antoja un poco extraño. Primera cosa que se me ocurre, ¿alguien que va a volar se compraría una cama o un sofá? Segunda cosa, ¿Se lo tiene que llevar en el acto o bien se lo llevan a casa? Siendo los aeropuertos sitios en los que se va con prisa me parece bastante raro que la gente vaya a comprar muebles. Yo, de hecho, si fuera poseedor de una tienda de muebles y entrara alguien a comprar llamaría a la Policía de inmediato, porque seguro que es algo raro.

Luego están esos pasillos tan inmensos. Bueno, eso también depende del aeropuerto, pero yo me refiero a los aeropuertos grandes. Los hay que tienen cintas en los que te subes y te llevan. No deja de ser curioso que, a pesar de que la cinta va bastante rápido, hay gente que te adelanta para ir aún más rápido. Y es que la prisa está siempre en los aeropuertos, pero de eso ya hablaré en otro momento. Pasillos inmensos, hasta en los aeropuertos pequeños.

El caso es que la prisa a veces se combina con el tedio más horroroso, sobre todo si hay mucho tiempo entre vuelo y vuelo. Las tiendas se te hacen insuficientes y, o tienes Internet a mano, o la espera se hace horrible. Por cierto que esa es otra, la del Internet. Te cobran un dineral por un ratico de conexión. El aeropuerto es una especie de zona comanche donde por cualquier servicio gratuito en otro lugar te cobran una pasta. Una magdalena horrible, tres euros. Un sanwich pocho, cinco. Un café, dos euros. No sé cómo Tom Hanks se las apañaría para pasar tanto tiempo dando vueltas en un aeropuerto para pagar todo lo que necesitara, por mucho trabajo que le ofrecieran.

Tampoco es conveniente olvidarse de los amables señores de seguridad, que deben ser una especie de sexoadictos reprimidos porque casi siempre te tienes que desnudar delante de ellos para poder pasar las medidas de seguridad. Cuando no te pita el cinturón, te pita un céntimo que se te ha resbalado del bolsillo o te pita un empaste. Y todo el mundo te observa, como si fueras una especie de ladrón. Porque cuando una máquina pita, todo el mundo dirige su mirada hasta ese lugar, haciendo que el ya azorado objeto del pitido se sonroje aún más. Y por si todo eso no suera suficiente, en caso de que lo consideren oportuno, te cachean a fondo. La lástima es que no se pueda elegir quien te cachee. La de parejas que podrían salir de esas situaciones. "Sí, el caso es que yo viajaba mucho y casi siempre estaba ella en el control. Un día me cacheó, una cosa llevó a la otra y ya llevamos tres años casados y el niño viene en camino"

¿Y qué me dicen de la espera de la maleta? Empiezan a salir por la cinta y todo el mundo está en tensión. Ves una que se parece a la tuya, ves que alguien la coge y, cuando estás a punto de salir corriendo detrás del presunto ladrón, te fijas que no es la tuya, que ha pasado ya dos veces delante de ti y tendrás que esperar un ratico más a que llegue. Y te enfadas contigo mismo por tu torpeza, porque seguro que por tu despiste te quedas sin taxi. Y a saber cuando vuelve a haber.

En fin, viajen ustedes en avión. A ver si con las tasas de aeropuerto conseguimos pagar el deseo de todo alcalde de poder volar sin salir de su término municipal. Verán como se divierten.

Noticias que parecen mentira y sin embargo son ciertas como la vida misma XIII

Con esto del puente de agosto y de los desplazamientos en carretera veo en la prensa una noticia relacionada con los coches, concretamente con sus matrículas. Y es que la Asociación de Automovilistas Aburridos, la AAA, ha pedido que se retiren algunas matrículas que pueden resultar ofensivas.

"Como ustedes saben" nos dicen el presidente de la asociación, "las matrículas en España se componen de cuatro números y tres letras. Pero algunas de esas combinaciones pueden ser ofensivas. Por ejemplo, alguien que tuviera la matrícula ****HDP o ****HPT puede considerarse ofendido, puesto que quizá su madre se dedicara al oficio más antiguo del mundo o no. Y eso nos parece mal, no hay por qué insultar al conductor"

"Por otro lado, matrículas como ***JDT o ****KPY pueden ser tomados como insultos que, en una situación de estrés automovilístico, como por ejemplo un atasco o un niño diciendo que se mea o que cuándo llegamos, puede dar lugar a una enfrentamiento entre conductores. Y eso es algo que no se puede permitir, nosotros somos partidarios de la paz, de la paz automovilística si se quiere ver así"

Las reacciones a esta petición no se han hecho esperar. La Asociación de Embotelladores de Aguas con y sin Gas ha manifestado que "Debería haber más matrículas del tipo ****BBM. Serían una publicidad fantástica y así ayudarían a la hidratación de los viajeros, ahora que estamos en verano" En este mismo sentido se ha manifestado una conocida fábrica de insecticidas: "Desde que las matrículas ***DDT están en las carreteras, nuestras ventas se han disparado"

Tras estas peticiones, la DGT se ha comprometido a estudiar las peticiones y, en breve, espera dar una solución que contente a todas las partes.

sábado, 13 de agosto de 2011

Poemas apócrifos

Dale un mega, mujer
que no hay en la vida nada
como que te quiten por la cara
la conexión a internet que tienes contratada

Películas de autor

Ayer, en mi habitual sesión de cine veraniego, vi una película de Ingmar Bergman. Fanny y Alexander. La primera clave es que sobreviví, cosa que me alegra. A pesar de mi tontez parece que el cine de autor me gusta y hasta lo comprendo. Bien es cierto que uno está acostumbrado a Woody Allen y hay que ampliar un poco el espectro cinematrográfico. A pesar de todo, me falta mucho cine por ver. Me gustaría tener más tiempo, pero el invierno es largo y exigente. Quizá haría falta planificarse un poco más.

No es cuestión de entrar en detalles pero a pesar de que la película lleva el nombre de los protagonistas, éstos salen más bien poco. La pequeña Fanny, hija menor del matrimonio formado por Oscar y Emily, apenas tiene protagonismo. Cosa distinta es su hermano Alexander. Me sorprende la paz con la que Fanny se acerca a su padre en el lecho de muerte mientras que Alexander tiene mucho más miedo. Es incapaz de afrontar ese hecho, y se esconde debajo de una silla. Quizá eso sea lo que le marque después y desarrolle cierta rebeldía ante todos, especialmente ante su padrastro, un obispo protestante, que no los consigue querer. Y lo peor de todo es que Alexander nunca se librará de él.

El obispo representa la autoridad moral que, según vemos al final de la película, acompañará al pequeño Alexander toda su vida. Y, más que como una bendición, como una pesada carga. Algo de lo que le gustaría librarse, pero en el fondo no puede hacerlo. No puede olvidar a su padre, que le ayudó a descubrir el teatro, y tampoco a su padrastro, que le mostró que el amor ¿de Dios? tiene una cara cruel y despiadada.

El personaje más inquietante es Ismael, hijo de Isaac, amante de la abuela. Permanece encerrado en la tienda de Isaac y, aunque hombre de nombre, pareciera una mujer. ¿Quizá travestido? ¿Quizá transexual? ¿Por qué determinads faltas dentro del orden de la sexualidad se tratan con tanta indulgencia y otras nos despiertan nuestros más profundos rechazos? Habla con Alexander durante un rato y pareciera saber más de lo deseado por Alexander. Diríase que está en su propia cabeza. En ese momento se establecen ciertos paralelismos entre dos momentos que parecen sudecer en ese momento a la vez y que son la clave de la resolución de la película. Parece ayudar a Alexander a acabar con sus agonías, a hacer realidad sus sueños, aunque luego tenga que pagar un gran precio por ello.

Otro personaje que me llama la atención es la abuela, una antigua actriz de teatro. Ella es la que aglutina la familia, la que hace que permanezca unida, aunque tenga que poner en su sitio alguna vez a sus hijos. Alexander y ella comparten una característica que ninguno de los demás parece tener, y es poder ver a los seres muertos. Los dos hablan con el padre del chico y mientras que en la madre las palabras son de cariño, en el hijo son de resentimiento, resentimiento por haber perdido a su padre, por sentirse abandonado y a merced de un cruel representante de Dios.

Por lo demás, un interesante retrato de la Suecia de primeros de siglo. Nunca me había planteado cómo sería, pero ahora que lo sé, ciertamente me quedo más tranquilo. Quizá ahora entienda mejor el significado de la Navidad en Ikea. Y no sospechaba la naturalidad de tener un amante, es decir, que el amante esté consentido y hasta premiado. ¿Sería la cuasibigamia algo aceptado en esa época?

PD: Qué curiosa resulta la elección de películas que hacen los periódicos. Cada uno intentando pontificar a su manera. Y luego critican...

viernes, 12 de agosto de 2011

Burbujas VI

No solamente no tengo Internet sino que tiene la poca vergüenza de volverme a llamar para ofrecerme un pincho súper-rápido.

o-o-o-o-o-o

Mandamientos del comercial: No cabrearás a un cliente ya cabreado.

Celosías




Vuelta

El sol se va y nosotros con él. Nos esperan curvas, menos que no hace mucho, y la carretera que tanto deseé y que he disfrutado tan poco.

Se va el día. Pero volvemos contentos.

El Castillo



Está abajo y domina todo el pueblo, no solo físicamente, sino quizá también anímicamente. Era visible desde todas las horas del día. Por la mañana, a la hora del baño, en los paseos por agua, en el descanso del banco.

Para acceder a él existía un camino, que quizá con las últimas modernidades se haya remozado. Cerca de él había un bosque, con un río.

Ir de excursión al castillo suponía cambiar nuestra rutina de la mañana, algo que a veces resultaba inadmisible, porque suponía perder el agua del pilarillo de la mañana.

De ahí la dificultad de la elección. Y el hecho de que los humanos, según los sitios, nos volvemos asnos en una noria.

El Pilarillo



Está al final del pueblo y es el lugar de mi peregrinación diaria. Por lo menos dos veces. Recorrer el cargo camino desde casa, sorteando todo lo descrito antes y llegar ante él. Sacar el vaso de la vasera, o la botella, y beber allí mismo, sin medida. Aquella agua de sabor tan delicioso, que refrescaba en una calurosa mañana de agosto o en una ardiente tarde de julio. Recuerdo muchas personas haciendo cola para llevarse el agua a sitios lejanos, porque la naturaleza es caprichosa y no nos trata a todos por igual. Cuántes veces eché de menos ese agua en invierno. Cuántas veces he deseado tener ese manantial de agua tan pura allá donde estuviera. Al menos sé que existe y sé donde está.

Afortunadamente ayer rebosaba agua, aunque otras veces he visto tan solo un hilo de agua brotar de su antaño único grifo. La sequía de los 90, que tanto hizo sufrir a mi pilarillo y que debiera habernos hecho valorar la importancia de lo que se tiene.



Ayer su agua volvía a ser deliciosa. Como cuando era niño.

La plaza




Está cerca de casa. Celebra su día el 26 de julio, pero siempre está llena de flores, de plantas, y la poesía vive en ella, gracias a Manuel Benitez Carrasco.



La música del agua no se acaba nunca y pone el sonido a la plaza, donde una tienda se esconde dentro de una casa, donde la gente toma fotos. A donde se va y de donde nunca se quiere salir.

La calle



La calle Real. O calle del Generalísimo. O calle de la República. A fin de cuentas, no dejaba de ser la carretera principal. Los atascos eran míticos, siempre creados a partir de la fórmula coche mal aparcado mas autobús más camión. Otro resultado pudiera incluir tambien camión en vez de autobús. Los guardias se afanaban en arreglar la cosa, a veces hasta el alcalde, walkie talkie en mano, terciaba para arreglar la situación. Ahora todo eso pasó. Hay otra carretera más abajo y la calle principal es ahora un vergel con aceras, maceteros, plantas y gente que pasea sin temor. A eso lo llaman progreso. O calidad de vida. Se ha perdido la emoción del atasco, la incertidumbre de cuándo durará.




Pero hay cosas que permanecen, como el espíritu de mirar, la costumbre de la tertulia en la puerta. La gente sale a la puerta de su casa a hablar con el vecino, a ver lo que pasa. A tomar el fresquito para pasar la noche dentro de casa. Si se tiene suerte, el fresquito también se tiene en casa. Si no, la cosa es más peliaguda y hay que conformarse con un abanico y agua para cuando el sol descansa. Porque la fama es la fama, pero cuando en el pueblo hace calor te puedes echar a temblar.

Con esto de la tertulia se producía el atasco de la noche, pero a nivel peatonal. Con la silla se obstaculizaba la pírrica acera que había, con lo cual el pobre peatón se tenía que pelear con el tráfico para poder llegar a casa. Sortear coches aparcados, coches en marcha, el típico niñato que se paseaba calle arriba y calle abajo con el coche que le habia comprado, bicicletas, ciclomotores y, por supuesto, los corros de conocidos que se saludaban con intensidad. Y para qué hablar del tropel humano a la salida de misa. Misión imposible para el paseador.



Tampoco son de despreciar los fielatos. Señores, pero sobre todo señoras, conocidas que al pasear te paran y preguntan, como estableciendo un registro de lo que pasa, tomando nota de todo y controlando la situación. Es importante conoce su ubicación, sobre todo si se tiene prisa, ya que una parada en el fielato a destiempo te podía suponer quedarte sin tu sitio favorito en la piscina. Todo un arte era esquivarlos.

Paseos

Algo que siempre se podía hacer, algo que a veces es lo único que se podía hacer. Salir y pasear. Saludar gente, bien conocidos, bien desconocidos o, simplemente, compañeros de profesión paseadora. O de la otra, que también había. Armando con una vasera o un vaso plegable, buscábamos la fuente del día.



Porque eso sí, fuentes hay a miles, a cada cual con mejor agua. Por el camino te las encuentras y, ¿como no echar un trago para aliviar la sed, se tuviera o no? No te podías resistir, simplemente era beber por beber. Afortunadamente, eso no es pecado.





Una de las señas de identidad de este pueblo en las montañas es el agua, que se comercializa por todo el mundo. Es el agua de su famoso balneario. Aunque reconozco que nunca me ha gustado, a pesar de sus múltiples propiedades medicinales. Salía en dos chorros, uno más burbujas y otro con menos. Dependiendo del hierro que tuviera. Recuerdo llenar el agua en la vasera a ir a casa, para guardarla para otro momento, para cuando se necesitara.

Un viaje en una tarde

Los viajes inesperados siempre tienen su premio. Había que subir a la casa del pueblo, tras un tiempo de no querer saber mucho de ella y por fin se encontró la tarde. La llegada fue totalmente inesperada. Desde luego, conocimos peores épocas. O, si no peores, al menos más espartanas. Cuando las aceras eran un lujo. Paradójicamente, ahora que hay menos gente es cuando más aceras hay.



Los viajes eran epopéyicos. Siempre se subía en la hora más calurosa, y siempre se bajaba en la hora más calurosa, a pesar de que existían mejores alternativas. Pero eso es marca de la casa. El rojizo autocar cada vez empleaba más tiempo en llegar, y eso que las carreteras iban mejorando. Quizá sería porque los conductores eran más temerosos. O se hacían viejos.



Recuerdo uno con el pelo blanco, llamado Antonio, que era capaz de sustituir a la radio, con sus miles de anécdotas. Debía conocer a media comarca y parte del extranjero. Las ventajas de ser conductor de autobús. También recuerdo a Demetrio, cuya especialidad era conducir y sacarse pelotillas de la nariz de forma simultánea.

Vienen a mi memoria los años de esa antigua pero céntrica estación de autobuses, tan hecha polvo como útil, donde comenzaron tantas veces los viajes y que, en cierto modo, tan tortuosa me resultaba. Luego vinieron los años del tranporte privado. Hay quien dice que se perdió el encanto que tenía. Es cierto aunque, sinceramente, nunca se lo vi.

Noticias que parecen mentira y sin embargo son ciertas como la vida misma XII

En el día de ayer se ha conocido el resultado del Concurso de Traslados de Tatarretes y demás Foeles convocado hará unas fechas. Y, como siempre sucede en estos casos, los resultados han sido dispares, aunque más favorables que negativos.

Prueba de ello ha sido, por ejemplo, un jarrón que por fin ha conseguido la plaza que estaba buscando. Tal y como la prensa recoge, "Yo no estaba muy ilusionado, pero al final he obtenido el destino que quería. Fíjate como sería que el lunes, cuando me cambiaron de sitio mientras limpiaban el polvo, me encontré con mi amigo Marco de Plata y me preguntó sobre las impresiones que tenía. Y, mira por donde, me han dado plaza que quería. Estoy muy contento, solo me faltan unos gladiolos" dijo ilusionado.

Hay también sitio para los primerizos, concretamente una fuente de cerámica: "Pues para ser la primera vez que concurso no me quejo. Me ha tocado detrás del juego de café inglés. La verdad es que mi estilo no pega mucho, pero bueno. Lo mismo pido una comisión de servicio y me quedo en la cocina, detrás de las tapaderas, que ha sido mi destino durante estos años. Pero bueno, voy a probar a ver qué pasa. Me han dicho que es muy buen sitio y que las vecinas siempre miran ese hueco"

La cara negativa la hemos visto en una lámpara que no ha obtenido destino "Me suprimieron la plaza por falta de bombilla y tengo un destino provisional, pero yo quiero que me den ya otro sitio. He concursado con todo lo que tengo, pero nada. Incluso tengo puntos por minusvalía, ya que tengo el interruptor roto, pero nada. Por lo visto al final la plaza no vio la luz. Bueno, qué se le va a hacer, la próxima vez será" nos comentó algo disgustada.

Pues nada, enhorabuena y suerte en los nuevos destinos.

Burbujas V

No quería hacer el viaje de esta tarde y al final resultó que lo que no quería es volver.

Al final resultará que no sé lo que me conviene.

Dos en raya

Me preocupa el vacío.

o-o-o-o-o

No se puede luchar contra la edad.

PS: Marea silenciosa. Para otro día que escasee el tema.

Metáforas

Aquí

jueves, 11 de agosto de 2011

Postear vía móvil y correo electrónico

Hoy, un post técnico. Supongan que no tienen ordenador o tienen ordenador y no tienen conexión a Internet en él, porque una compañía malvada no les deja. ¿Es el fin del mundo? Afortunadamente no. Aunque seguro que hay millones de posts que lo explican mejor que yo, les cuento cómo se pueden apañar.

Lo primero de todo es configurar su blog para que pueda postear utilizando el correo electrónico. Para ello, si se fijan, en el escritorio, al lado del nombre de su blog aparecen un sobrecito y un teléfono móvil. Si pinchan encima el sobrecito pueden configurar la dirección de correo de blogger. Es a esa dirección a la que tendrán que enviar los mensajes. Supongamos, por ejemplo, la original dirección miblog@blogger.com o bien direcciondeprueba@blogger.com

Una vez hecho eso, el segundo paso es contar con un móvil que sí tenga acceso a Internet. Les recomiendo el bono 8 de Yoigo, que es el que más convence. Quizá en otras compañías les cobren por los datos enviados, pero se está poniendo de moda que te cobren por día. Tengan mil ojos con eso. O bien vía wifi, si su aparato tiene de esas cosas tan moennas.

Una última cosa antes de ponerse en faena posteatoria: deben configurar el correo electrónico en su móvil, normalmente donde los mensajes de texto. El en caso de gmail se haría una cosa así. Esto es necesario hacerlo porque los posts son mensajes de correo que salen de una cuenta, la que usted diga, a otra cuenta, la de blogger que acabamos de crear en el paso primero.

Con todos estos ingredientes, la receta para el posteo es fácil y doble. La primera, en el asunto del mensaje pone usted el título de la entrada. Y en el cuerpo del mensaje es donde usted da rienda suelta a sus pasiones literarias. Cuando acabe, le da a enviar y, salvo ida de pinza, debería aparecer en su blog. Un poco de paciencia que a veces puede retrasarse, aunque no es lo normal. Un inciso: Ojo con esto. Una vez mandé una cosa y no aparecía. El móvil tenía mal la fecha y salió publicado, pero entre las entradas de ese día.

Segunda forma de postear. Si la paciencia no es lo suyo, ni los teclados de los móviles tampoco puede escribir el contenido de la entrada en un archivo txt, en el block de notas, vamos. Lo pasa al móvil y crea un mensaje de correo electrónico poniendo como archivo adjunto el que ha creado en el ordenador. No se olvide poner en el asunto el título de la entrada. Y debería funcionar. Al menos a mi sí. Claro que lo mismo soy un enchufado de Blogger.

Pues espero les sirva.

Los verdaderos perroflautas

Véalos aquí.

Aunque antes los vi aquí.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Loquito, loquito

Me está volviendo una cigarra que tengo a escasos metros de mi.

También otras cosas, pero no en este justo momento.

Prueba

Si este texto se lee, es que la prueba que he efectuado ha tenido éxito.

Geometría voladora


Noticias que parecen mentira y sin embargo son ciertas como la vida misma XI

La noticia de hoy es casi publicidad, pero me parece tan interesante que no puedo reprimirme el contarla.

¿Quién no esta harto de que su conexión a Internet funcione perfectamente? Hoy en día la sociedad de la información, más que en imprescindible, se ha convertido en un coñazo, en una esclavitud. Es por esto que la compañía Estafone ha sacado una nueva tarifa que viene a ayudarnos en este sentido.

Según nos explica el director de Nuevos Clientes de la compañía "Esta nueva tarifa viene a cubrir las necesidades de aquellas personas que no quieren o necesitan conectarse a Internet". Según explica, con esta tarifa, denominada "Paga y no Navegues" o "Internet Patera" los clientes "verán imposibilitado su acceso a Internet por un precio casi ridículo, 60 euros al mes. Además, les regalamos el aparato necesario para ello y con la única condición de estar con nosotros 24 meses nada más."

Según el testimonio de una cliente, "El producto es fantástico. Por más que intento conectarme a Internet me resulta imposible. ¡Y mire que lo intento! Y la verdad es que el precio está muy bien. Además, me han regalado un aparatico que impide que me conecte vía wifi. La verdad es que es un dinero que doy besado. Lo del Internet con Estafone está genial. Ya era hora de que hubiera una compañía que se preocupara por los clientes. ¡Un 10 para Estafone!"

Según la propia compañía "El nivel de satisfacción de nuestros clientes con esta tarifa es muy alto. Tanto es así que cada día tenemos casi mil altas en este servicio". En un distribuidor oficial dan fe de ello: "Esta mañana cuando hemos venido había gente ya esperando. Algunos han pasado la noche. Y nos ha costado Dios y ayuda echar a un señor que quería suscribir esta tarifa pero no nos quedaban chismes. Llamamos a la policía y los agentes, al enterarse de la oferta, tampoco se querían ir. ¡Fíjese que problemón! Al final hemos optado por dejarlos en la tienda. Les hemos pedido unas pizzas y que se queden allí pasando la noche."

Pues ya saben, vayan corriendo a contratar esta tarifa. La verdad es que es un ofertón. Yo de ustedes no me esperaba.

Calor

Humedad. No corre aire. No tengo Internet, otra vez. Mi gato vaga por el huerto, por los tejados o seguramente estará en la puerta.

Calor en la noche. Otra vez sin dormir. Espero que la campana no suene esta noche.

Parafamacias

Esto de las parafarmacias es una cosa muy rara. El concepto "farmacia" siempre lo he tenido claro, pero eso de la parafarmacia, como una farmacia paralela, no lo acababa yo de ver.

El caso es que esta tarde estaba rebuscando en una parafarmacia de una gran superficie cuando he reparado en una pareja que permanecía quieta delante de las estanterías. Ella tenía el pelo largo, llevaba un vestido blanco y negro como de mercadillo. Él llevaba pantalón azul y camiseta roja. A juego con su cara, que estaba también de ese color. Ambos adolescentes tardíos.

Su actitud me parecía algo sospechosa. Cogían una caja de los estantes, la observaban brevemente y la volvían a dejar. Cogían otra de otro sitio y repetían el proceso. Pasa un señor de seguridad y les observa, pero en seguida se va, sonriendo. Por un momento dejo de hurgar entre mis preocupaciones consumistas y observo que la pareja está en la zona de los profilácticos, que no profilácteos.

En fin, espero que lo disfruten.

Viciosos...

martes, 9 de agosto de 2011

Desintoxicación

Hoy es un día de cura. Y lo sé gracias a una multinacional de las telecomunicaciones. Ellos, en su infinita bondad, creen que soy un adicto al Internet y hoy han decidido cortarme el rollo. Al igual que hace unas semanas. Por lo visto entienden que lo necesito. Que quedarme un día sin Internet es algo que no está mal, que me merezco, que me viene bien un descanso. A pesar de que les pago una pasta por una conexión usb que me dicen que va a millones de megas y que luego si tengo suerte llega a 1 Mbps, contando con que la antena esté enfrente.

El caso es que me llamaron la semana pasada. Es curioso, te llaman, descuelgas, dices "Diga" tres o cuatro veces y luego te cuelgan. Así cada media hora durante cuatro o cinco tardes. Y cuando por fin hablas con ellos te ofrecen una tarifa que va supergenial y un aparato que va a nosecuantosmil megas. Uno, que no es tonto, les dice que ni de coña se alcanzan esas velocidades, más teniendo la antena tan lejos como yo la tengo y que no me voy a contratar esa tarifa por un aparato que no vale ni 50 euros y que encima me exige una permanencia de 18 meses. La señorita, que descubre que ha pinchado en hueso, amablemente me despide y cuelga. Y yo me pregunto por la gran cantidad de gente que habrá picado creyéndose las verdades a medias que proclaman las telecos.

En fin, que habrá que aviarse el Internet por otro lado. A rey muerto, rey puesto.

Lo más normal

Si unos ladrones entraran a robar en una iglesia por la noche se pondrían a tocar las campanas.

Burbujas IV

No se qué tiene el descongelar neveras...

o-o-o-o-o

A veces te sirven las entradas a domicilio y dentro de una caja.

Noticias que parecen mentira y sin embargo son ciertas como la vida misma X

La noticia en la que me he fijado hoy es una relacionada con el mundo del cuerno, digo, de la tauromaquia. Como saben, últimamente se están produciendo muchas heridas por asta de toro en los encierros. Y para evitar esto un grupo de ganaderos han unido sus esfuerzos para crear una nueva raza de toros con los que se eviten estos disgustos.



Esta nuevo toro, cuya amenazante cara puede observarse en la fotografía adjunta, ha sido hoy presentado en sociedad. Su nombre técnico es "Cartoro" ya que está elaborado con cartón. Sus creadores señalan esta característica "como un paso adelante en la ingeniería genética, pues se puede hacer a partir de cartones viejos o periódicos y así es más ecológico. Por no hablar de la reducción de expulsiones de gas metano que se dejan de hacer a la atmósfera, un granito de arena que hemos querido poner para el control del cambio climático"

"Al ser más ligero" señalan "es necesaria menos energía para moverlo. El cartón que se usa tiene un coeficiente de embestida muy bajo, con lo que el riesgo de lesiones se reduce notablemente". Pero no sólo la ecología es importante para los creadores del Cartoro. "Una de sus características más importantes en la presencia de cuernos retráctiles regulables, con lo que se puede aumentar la sensación de riesgo y así los encierros seguirán siendo igual de emocionantes que hasta ahora, incluso más".

Pero lo que sin duda generó más interés por parte de la prensa especializada allí convocada fue esto último. "El cuerno retráctil ha sido desarrollado junto con la prestigiosa Universidad de Búffalo, en EEUU, y nos ha costado muchos años de investigación. Dentro del cuerno retráctil se alojan sensores que transmiten los datos que han recogido a la Unidad de Estimación de Longitud Cuernil (UNELOCU) y es éste aparato el que determina cuál es la longitud más adecuada en cada caso. No es lo mismo un encierro que una capea u otro festival taurino. Sin duda, con este nuevo hallazgo revolucionaremos el mundo de la tauromaquia"

Aunque en la rueda de prensa los creadores del "Cartoro" no quisieron mostrar todas sus cartas, a micrófono cerrado, o a cuerno plegado como les gusta decir a ellos, sí nos confirmaron que el "Cartoro" se probará a lo largo de este verano en distintos encierros y capeas, para tener el producto terminado antes de la temporada taurina del año que viene. "No queremos que nos pille el toro" señalaron.

"Nos gustaría que el estreno oficial fuera en los Sanfermines, pero nos consta que en Pamplona la idea no ha gustado mucho. No importa, el "Cartoro" siempre llama dos veces, volveremos a insistir."

Pues demos la bienvenida a este nuevo producto de la Madre Naturaleza.

lunes, 8 de agosto de 2011

Burbujas III

Si encontrara un monasterio de clausura en lo alto de una montaña o perdido en un valle o simplemente allá donde no se estile, donde el levantarse temprano fuera un placer, donde la música y los libros fueran el pan de todos los días y donde un pequeño huerto mantuviera el apego a la tierra... pues no sabría yo si decir que no.

Burbujas II

Dicen aquellos que conocen a gente de oriente, especialmente del lejano oriente, que sienten pena por la civilización occidental, o más concretamente por la cultura europea. Y en gran parte es por nuestra falta de fe, por no tener creencias religiosas, por la cada vez menos trascendencia que le damos a nuestra vida. Porque tenemos Blackberrys pero no tenemos nada que decir.

Y, en gran parte, no les falta razón. Al menos yo no puedo evitar sentir cierta inferioridad moral.

Burbujas

En el transcurso de la cerveza le hicieron la reflexión más acertada en mucho tiempo. No vas a seguir así toda la vida. Ahora estás bien, pero en un futuro ¿qué será de ti?

¿Acaso ha trazado algún plan? Quizá al conseguir aquello que quería durante tanto tiempo y que tanto sacrificio le costó se había olvidado del concepto de plan a largo plazo. Si es cierto que llenaba su tiempo con actividades que le gustaban, pero no dejaban de ser un más de lo mismo. ¿O quizá excusas para llenar un vacío y evitar enfrentarse a problemas más cruciales?

Quizá fuera el momento de retomar ideas que se maduraron hace un año. Quizá son solo serpientes de verano.

El no hacer nada. O el no quererlo hacer.

Burbujas, a fin de cuentas.

Breves

Los razonamientos menudos se convierten en menudos razonamientos.

¿Es posible la lógica con un niño de 4 años?

Mejor, ¿consigo convencer a un niño de 4 años?

Huracanes de cuatro años

Te reciben. Te hablan como una ametralladora, eses y zetas incluidas. Andan al revés. Andan al derecho. Se comen un helado de chocolate que se derrite a pasos agigantados sin apenas mancharse. Descubren el granizado de limón. Salen corriendo. No se paran. Sales tu corriendo detrás de ellos. Corren ellos mas. Cuando por fin has neutralizado la escapada se quedan sin pilas, y tienes que darles cuerda.

Les gustan los ríos. No les gustan los ríos. No les gusta la arena en los pies. No, mejor, no les gustan los zapatos. Se enfadan cuando se les escapa la mano y se autodan un porrazo. Los mayores se convierten en bebés. Surgen dos ríos de sus ojos. Los ríos se calman y todo vuelve a ser feliz. Y echan de nuevo a correr. Sudan, pero no les importa. Y quieren una fanta de naranja.

Tenga cuidado con los huracanes de 4 años. Si alguno les atrapa no podrán escapar.

Ni tampoco querrán.

Noticias del máximo interés

En este mismo momento estoy oyendo roer a mi gata su pienso. Si me asomo a verla saldrá como un cohete y me atropellará.

Me pregunto fugazmente sobre la peligrosidad de un encierro con ella.

Un mihura con bigote.

Aprender

Esta tarde he aprendido cosas muy importantes. A saber:

Que los helados se mueren cuando se derriten.
Que el pajarito que estaba en la persiana de Cortefiel había quedado con sus amigos.
Que un tal Bob Esponja vive en una casa bajo el agua.
Que mola más andar al revés.
Que existen los granizados de limón.
Que si un granizado de limón se remueve sale un líquido.
Que al hielo de un granizado de limón se le pueden hacer agujeros.
Que con un granizado de limón y una pajita puedo llegar a ser un gran científico.
Que existe un coche que se llama Mc Cohete.
Que existen las mascotas de peluche.
Que se necesitan 3 adultos para limpiar a un niño tras comerse un helado de chocolate.
Que los niños de 4 años van a pilas o, en su defecto, se les da cuerda.
Que no me importa rodear dos veces una fuente corriendo en pleno mes de agosto corriendo detrás de un niño de 4 años.
Que al coche de juguete de mi ahijado se le ha roto la radio y una rueda, pero no por ello deja de andar.

domingo, 7 de agosto de 2011

Panorámicas

Ante la situación mundial y personal, cada vez valoro más la idea de Mr Q. de salir corriendo. Claro que no sé a dónde.

o-o-o-o-o-o

Mi ordenador de verano me obliga al ejercicio de la noble virtud de la paciencia.

Los anti

No sabría calificarlos, si como tribu urbana o partido político, pero los anti siempre me han dado mucha pereza.

Aunque yo mismo soy o he sido anti muchas cosas, creo que el tiempo me está dando algo de sabiduría para ser más sosegado y tener algo más de raciocinio e intentar siempre verle todas las caras al poliedro. Y lo que era objeto de mis sentimientos antis ha ido mutando en una cierta indiferencia o indolencia. Cierto es que no siempre lo consigo, pero por lo menos lo intento, cosa que antes no hacía, pero bueno. Claro que casi nunca lo consigo, eso por supuesto.

No entiendo cómo se puede estar en contra de algo que no se conoce, que no se entiende o que se ha aborrecido. Supongo suele ser el efecto pendular, en un momento se está cerca y en otro lejos. Lo mejor son los sentimientos contradictorios de la lejanía, porque se simultanean los recuerdos del pasado y los odios del presente. Algo solo apto para mentes a prueba de dilemas morales.

Supongo que el ser anti es, en cierto modo, una forma de defensa. Somos seres asustados, pequeños, y el estar en contra de algo suele reafirmar nuestro anti-ser. El oponernos a algo nos hace sentirnos más fuertes y simpatizar con los demás, que se unen en nuestra simpatía anti. Se forma una especie de comunidad que por una parte nos acoge y por otra nos da fuerzas para manifestar lo antis que somos. La seguridad de un grupo. En el fondo somos seres gregarios, necesitamos que otros nos digan que tenemos razón en nuestros odios. ¿Podríamos sobrevivir sabiendo que somos los únicos que estamos contra algo? No lo creo.

También nos garantiza otro punto clave de nuestra existencia como seres humanos. El sentirse anti nos hace encontrarnos frente al espejo con el objeto de nuestro odio, con seres humanos como nosotros que defienden aquello que nosotros odiamos. Y viceversa. El ser anti nos garantiza que siempre tendremos enemigos, parcela casi tan importante como la de ser admitido en un grupo. Si solo hay felicidad en nuestras vidas, sin nadie tiene a oto al que oponerse se pierde un gran aliciente de la existencia. Es tan importante el odio como el amor.

Posiblemente porque no entendemos por qué otros seres humanos que suponemos igual de inteligentes que nosotros son capaces de tener unos sentimientos tan odiados por los que nosotros tenemos. Nos da rabia e intentamos primero convencer, para luego aniquilar en caso de que fracasemos. Quizá es que, en el fondo y a pesar de todo lo que nos quieren decir y el dinero que se gastan en evitarlo, no podemos evitar odiar que los demás sean/piensen de forma distinta a como lo hacemos nosotros.

¿O quizá sentir miedo? Probablemente sintamos un doble miedo, por un lado a ser destruidos por aquellos que son nuestros enemigos, quizá porque si nosotros pudiéramos lo haríamos. Si no hay nadie que nos discuta no habrá problemas. O probablemente lo que sin duda nos asusta más, sentir que nosotros somos los equivocados, que hemos elegido el camino incorrecto y que son "ellos" los que tienen la razón. Aceptar la derrota en nuestros argumentos y tener que ceder ante los que eligieron correctamente.

Casi mejor que se pega uno un tiro antes. Te conviertes en un mártir de tu causa. Y te garantizas algo de razón en tus argumentos. Así se forjan las leyendas.

Y las mentiras.