lunes, 5 de mayo de 2025

Escribir para sanar

Más de una vez pienso en estas pobres páginas, abandonadas tanto tiempo por las prisas, por lo inaplazable, por lo inevitable. 

Si hay algo que hoy en día hemos olvidado es lo importante. Corremos de acá para allá movidos por lo urgente, por los gritos. Nos dejamos llevar por la prisa sin pensar en que la vida se pasa, la vida se agota, y el camino toma tantos vericuetos que ya no recordamos a dónde conducía.

Pero si hay algo que echo de menos es el poder escribir. Poder tener tiempo para ordenar unos pobres pensamientos, darles forma y lanzarlos como botellas a un mar incierto. Cambiar un adjetivo, mover una coma, corregir esa molesta serpentina roja bajo las palabras dignas de sospecha.

Aunque hay días que uno se sorprende y teclea. Teclea como una necesidad que siempre tuvo pero que ha retenido durante mucho tiempo. Como una negación de sí mismo. Como una forma de decir que aún sigue vivo, que es más viejo pero quizá no tan sabio como creía. Que todas sus promesas no se han cumplido, que sus anhelos se han marchitado y que, de alguna forma, todo siempre cambia para que todo siga igual. Y, es posible, es esa la única verdad.

Aparte de que se piensa (mal) y se existe (como se puede), claro.

viernes, 12 de julio de 2024

domingo, 2 de mayo de 2021

Mañanas de domingo

El viento mece mil hojas, que aplauden al sol de mayo.

sábado, 4 de abril de 2020

Viernes

Serían las once. La ciudad estaba vacía al llegar a la plaza de la justicia. Incluso la fuente estaba callada. La verdad es que no lo recuerdo bien, pues el silencio y la quietud me empezaron a asustar, casi tanto como cuando uno está rodeado de gente que no conoce. Tan sólo la farmacia estaba abierta. Ni prensa, ni autobús, ni cafés abarrotados, ni paraguas free tour. Ni siquiera el suelo parecía resbalar, como era costumbre.

Otra farmacia ofrecía clandestinamente su mercancía. Mientras atendían a un señor, una señora esperaba pacientemente, dejando el espacio de seguridad debido. Tan fieros de ordinario y tan comedidos ante la amenaza.

El cuartel tampoco admitía enemigos, tan sólo una abertura mínima en el gigantesco portón. Carteles de aviso, ventanas bajadas. Vendedores clandestinos. Gente que se evita.

En el silencio de la mañana, tan sorprendente como inquietante, se oía el zumbido de los aires acondicionados de un gran almacén. Miraba hacia arriba y hacia abalo en el paseo y no había nadie, tan solo yo entre dos fuentes lejanas y bajo los plátanos que, ajenos a todo, seguían con sus cosas de árbol. Algo más de vida al llegar a la avenida, y una gigantesca cola de uno, que me disuadió de mi objetivo principal. Tocaba mprovisar en tiempos de guerra.

Pero no hay enemigos que se vean. Tan solo gente desarmada. Los más, con guantes y mascarilla. Los menos, valientes o locos, sin nada que tapar. Y luego estoy yo, con guantes reglamentarios, pero en el bolsillo de atrás, por aquello de no gastarlos.

Recorrí comercios y me di cuenta del peso de la intendencia. Charlé con los comerciantes, incluso sin conocerlos. Imagino que uno quiere sentirse cerca de los congéneres, aunque no tenga nada inteligente que decir. "¡Gracias!" "¡Yo también tengo miedo!"

Llegando a casa una extranjera que juega con su hija. Parecen ajenas a todo, pues va pertechada con una réflex. Me pide permiso para hacerme una foto. Adivina en mi mirada el peso de la compra y las preocupaciones del alma que, dicho sea de paso, son las de siempre.

Y, curiosamente, no tengo que hacer ningún esfuerzo para sonreir.


jueves, 20 de junio de 2019

lunes, 17 de junio de 2019

Lunes de vacío

No me acabo de creer que se acabe el curso. Y, además, no solo se acaba el curso sino que se acaba una etapa.

La vida va pasando, se va apurando, sin detenerse y sin dejarnos tiempo a pensar, el lujo del siglo XXI.

Hoy ha sido el primer lunes sin nada desde septiembre. Disfrutemos la nada, que pronto se llenará.

domingo, 29 de julio de 2018

Respetemos las costumbres

Y posteemos sobre otro viaje en solitario, allende los Pirineos.

jueves, 7 de junio de 2018

Hormigas (desmetaforizadas, se entiende)

Han aparecido. Bueno, hace ya que han aparecido y no sé de dónde salen.

Las vi, por primera vez, cerca del zapatero. Dos. Un poco perdidas, pero allí estaban. Hace unos días, las empecé a ver por la cocina, en un número mayor pero sin ser preocupante. Incluso un día las sorprendí en el armario, llevándose mi chocolate de alto estánding del Lidl, si es que se puede escribir alto estánding y Lidl en la misma frase.

Pero ahí están, haciéndome compañía. Si ronronean, las adopto.

domingo, 5 de noviembre de 2017

20 años

Hoy he vuelto a hacer una cosa que no hacía desde hace mucho tiempo: poner un disco y oírlo. Bien es cierto que devoro música y podcast, una en el coche y la otra en el trabajo, pero el hecho de sentarme a oír un disco, dentro de las prisas de mi vida moderna, es una vieja costumbre que quisiera retomar.

El elegido ha sido "Urban Hymns". Es de una banda británica, de cuando yo estaba empezando la facultad. Y, no se por qué, me ha dado por ver la fecha exacta y, rebuscando en la wikipedia, me he encontrado que se han cumplido 20 años de su publicación hará dos meses.

Y es que el tiempo pasa. No diré que se vea la meta, pero ya apenas se recuerda la salida.


domingo, 1 de octubre de 2017

1-O

Pues para mi que España ha muerto. Si es que no lo estaba ya.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Septiembre

Ha pasado y no nos hemos percatado.

Y octubre parece junio.

lunes, 18 de septiembre de 2017

Septiembre

Volver a la rutina, aunque las cosas sean distintas. Es curioso, pero en un trabajo como este todo es cíclico, pero nunca nada es igual. El tiempo pasa, nosotros pasamos. Tan sólo queda el deber como lo inmutable.

jueves, 14 de septiembre de 2017

Vísperas

Nunca se valora bien a aquellos que se ofrecen, pero que lo hacen porque luego cobran. O se cobran.

o-o-o-o-o

Tarde de gestiones. Un nuevo cubo de basura, por fin, tras años queriendo cambiarlo. La dejadez del soltero. Piscina. Bolsa. Intendencia y club social. Gasolina. Y una cabra que se cruza en una rotonda.

No sabemos si será una premonición o un aviso.

o-o-o-o-o

Siguen mis malos augurios.

o-o-o-o-o

De pequeño quería tener un diario. Lo tuve, pero lo dejé. Volver exige tiempo, conocimiento, desnudarse y no importar que te miren. Pero en la intimidad.

o-o-o-o-o

Fin de semana en soledad. Al final, me voy a sobrar hasta yo.

lunes, 11 de septiembre de 2017

13:55

Y, al undécimo día, apareció.

domingo, 10 de septiembre de 2017

Fin de semana

Ya queda menos la vuelta de verdad. No sé por qué, pero una vez que ya sé lo que voy a dar, quiero empezar cuanto antes.

o-o-o-o-o

Domingos por la tarde. Esa enfermedad y las consecuencias que tiene. 

o-o-o-o-o

Diría que se me hace cada vez más cuesta arriba, pero no quiero que nadie se me ofenda.

lunes, 4 de septiembre de 2017

¿Cuándo dices que se pide?

Tarde de limpieza. Es lo que marca septiembre, las incertidumbres, los horarios y los comienzos.

o-o-o-o-o

Mi viejo en la barriga, hombre del futuro que habita en mi interior, pronostica un año horrible. Esperemos que sea horrible con tintes irónicos. Que por lo menos, después de la jodida, nos riamos.

domingo, 3 de septiembre de 2017

De patos y ocas

Siempre caemos en la muerte y volvemos a la casilla de salida.

Y mira que ya estábamos para ganar...