lunes, 15 de septiembre de 2014

Selectividad

Hoy hemos constituido el tribunal.  Junio es un alivio. Septiembre es un castigo. Pero todo el mundo merece una oportunidad.

Lo mejor de eso es, como sucede en tantas cosas, el después. He hecho compras de intendencia, compras de intendencia con vistas y ahora estoy aquí, gorroneando Internet al burrikin. Por cierto que he sido capaz de pedir sin equivocarme, cosa que no es fácil en estos restaurantes.

Soy el único que come solo. Me he venido a una esquina a observar a la gente. Da a la plazoleta que hay en el centro comercial, pero en vez de eso me he dedicado a deleitarme, dentro de un orden, en el menú. Y aquí estoy, haciendo hora mientras posteo, oigo a la señora que tengo enfrente y que se parece sospechosamente a la cerdita Peggy y, ahora que he acabado de comer, observo la gente pasar.

Que de observar sí que se aprende.

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