lunes, 19 de mayo de 2014

S'acabó la crisis, ópera en dos actos

De como, en el primer acto, barajé la posibilidad de comprarme, a pesar de mi modesto sueldo a cargo de los PGE, un cepillo a pilas.

De como, en el segundo acto, un coco rubio de apenas 50 centímetros espurreó las tarjetas y documentación de su madre en la zona de pastillas de barbacoa.

40 de mayo

Y el edredón, sin estar enfado pero con una sonrisa socarrona, volvió a su sitio, encima de mi colcha de piqué.

domingo, 18 de mayo de 2014

La ventana

Ya está instalada. O, más bien, abierta. Mientras yo daba los últimos golpes con la azada los albañiles, con un primor contrario al esperado, fueron agrandando ese pequeña mirilla hasta convertirla en un rectángulo, perfectamente trazado, rompiendo la uniformidad de la pared, a medio pintar por el almez que hasta hace poco la tapaba.

A fin de cuentas y cayendo en tópicos y frases célebres, un pequeño picotazo para un albañil se convirtió en una gran ventana, una ventana que da luz a un anhelo, convenientemente ahogado por cuarenta años de noes primero e indiferencias después.

Reivindicaciones con razón. Hechos que ahora producen sentimientos de rabia, aunque a mi eso me resulte bastante curioso. El, los, que quiso vivir incómodo no debió morir infeliz. O al menos siempre fue inocente.

Aunque lo mejor de todo es que para poner fin a cuarenta años de desidia una familia se haya tenido que extinguir. Y, pensándolo un poco, eso dice mucho. Tanto de los vivos como de los muertos.

domingo, 11 de mayo de 2014

Post para hacer constar

Que, por primera vez en mi vida, he acabado un bote de espuma de afeitar.

sábado, 10 de mayo de 2014

Pues eso

Dame punk y dime tonto.

Sábado

Bajo a esquilarme. Esta vez me he dejado, en parte conscientemente, en parte por estar ocupado. Borrar 50 años de inacción huertística no es un reto fácil. Aunque se consigue si uno se lo propone.

Puntualidad británica. Me espera el joven peluquero leyendo el periódico y el sillón de presunto cuero vacío, lugar de mis confesiones más triviales.

Salgo. Los temas de hoy han sido el tráfico y el tiempo. Sustancia para empezar la mañana. Los habituales marginados, esta vez con niños, admiran mi nuevo look. Desaparecidas las motos en San Agustín, una nueva terraza se cierne sobre la plaza. No cabe un turista más. Terrazas sin turistas, turistas sin calles.

Gente normal que pide, aseada, peinada. Crisis que se resiste a irse, a pesar de todo. Alguien se lo debería decir.

Encargos relojeros. Me sorprende la feria del libro, nuevo. La del libro de ocasión da un poco de grima. Tampoco yo me he enterado de que la crisis haya pasado. Compro encargos que podrían interesar. Puestos que aceptan tarjetas. Anarquistas incluidos. Tampoco se enteran. Otra crisis que no ha servido de nada.

Y volví a casa como los Reyes Magos. Por otro camino, huyendo del calor y de la gente que te pide que te asocies a las más variopintas causas.
Me dicen que tengo muy abandonado el blog. Y es verdad. Porque para escribir hay que tener una paz, concentración y espíritu que no son fáciles de conjugar a la vez. Sobre todo cuando pasan tantas cosas, mezcla de malas e indiferentes. Cuando se pierde el camino y las referencias dejan de ser sólidas. Cuando te encuentras engañado en la soledad de tu día a día y no encuentras otra cosa que te haga seguir adelante que la rutina, la salvífica rutina, que con su gris manto cubre la melancolía de un tiempo que no volverá más y alfombra el camino de un futuro incierto.

martes, 22 de abril de 2014

Sugerencias

Deberían hacer la segunda parte de My Fair Lady. Pero en vez de con Audrey Hepburn, con la señora de Google.

domingo, 20 de abril de 2014

Post para hacer constar

Que hoy he leído la primera lectura y el salmo.

viernes, 18 de abril de 2014

domingo, 13 de abril de 2014

La casa

Hoy, ya ha pasado todo. Ha sucedido todo demasiado rápido. Y, en cierto modo, la incredulidad no era del todo real. Porque todos tenemos nuestro tiempo contado.

He vuelto a la casa. Esa casa que siempre estuvo llena de señores mayores y gatos. Esa casa donde un día perdí parte de mi inocencia y donde me mataron mi ilusión. Y es que de tanto chocar contra un muro uno acaba sabiéndose perdedor.

El cuarto de estar estaba tal y como quedó antes de que saliera de casa, en su habitual y concienzudo desorden y sin gato. Bajé por las herramientas y al huerto y a veces me sobresaltaba el recuerdo. Los sonidos. Pero estaba solo. En la inmensidad de una casa vieja y achacosa.

Decidí dejar la luz de la escalera encendida. Luego volvería mi hermana a revisar a los gatos. Y volví de nuevo al cuarto de estar, que permanecía en el mismo desorden y, de nuevo, sin gato.

Y me sigue pareciendo increíble que ya hayan muerto todos.

viernes, 11 de abril de 2014

11 de abril

Y la que nunca iba a morir acabó sucumbiendo.

jueves, 10 de abril de 2014

Y a tí te encontré en la calle

El papel lo soporta todo.

Y la pizarra, si escribes con tiza y no lo borras.

miércoles, 9 de abril de 2014

Cuando se juega a esto de la vida, nadie te advierte de la crueldad de las reglas.

domingo, 6 de abril de 2014

La frase del día

Ya irá la obra pidiendo materiales.

miércoles, 2 de abril de 2014

Deberes

Pensar, pero sin traspasar la delgada línea que separa el análisis de la demencia.