viernes, 5 de octubre de 2012

Noticias que parecen mentira y sin embargo son ciertas como la vida misma XXXII

La siguiente noticia la hemos visto en la prensa local de la pequeña pero coqueta población de O. of the River. En dicha localidad hay un restaurante denominado "The Scessors" que es precisamente el protagonista de nuestra preocupante noticia.

Según  leemos en el diario local, el gerente del restaurante ha admitido que "se ha acabado la salsa que era nuestra seña de identidad" El gerente se refiere una salsa roja que acompaña todos los platos, pero que nadie pudo comprobar si era comestible o no. "Nunca se nos ocurrió probarla" señala un cliente.

Puestos en comunicación con el gerente, éste nos aclara la situación: "Al hacer los cimientos del restaurante descubrimos una bolsa de una sustancia de color rojo que parecía comestible, según nos informó el arquitecto. Posiblemente fuera una cosecha de pimientos rojos gigantes prehistóricos sobre las que se precipitó un meteorito, derritiendo y fusionándolo todo y dejándolo en su punto de sal. Se formaría la bolsa de salsa que encontramos entonces y que había permanecido en el más anónimo de los anonimatos hasta ese momento. Entonces el jefe de cocina le pidió al aparejador que le dejara un tubico metido, con un mecanismo de extracción similar a los de los jabones de baño, para así poder utilizarlo en los platos y ganar tiempo. Y eso se convirtió en nuestra seña de identidad."

Pero, recientemente, empezó a escasear. Según el jefe de cocina, "antes apretabas una miaja y tenías para 10 platos. Pero sin que nos diéramos o diésemos cuenta, la cosa empezó a bajar, hasta que un día dejó de brotar el mágico elixir"

Algunos clientes no se han dado cuenta, pero otros sí. Concretamente dos clientes habituales, cuyos nombres no citaremos, pero sí diremos que son personajes de la máxima relevancia en la zona, se lamentan de este hecho. "Nosotros veníamos por la salsa. Bien es cierto que siempre nos reíamos de ella, pero ahora que falta en nuestros platos la echamos de menos. Incluso por las noches nos desvelamos pensando en cuántos litros de salsa vimos pasar sin hacer nada... Pensar que ahora no está se nos hace muy difícil de superar"

Aunque no todo podría estar perdido. El gerente del restaurante ha anunciado el inicio de los trabajos de prospección, "porque se cree que podría haber otra bolsa cercana, aunque quizá no sea de pimientos rojos. Pero bueno, la salsa que sea, bienvenida será"

Seguiremos pues atentos a este gastronómico descubrimiento.

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