martes, 3 de mayo de 2011

Atardecer/Amanecer

Así que el sol se pone. El rosado del atardecer es el preludio de la noche oscura, que cae sobre la tierra inexorablemente. Las nubes de la lejanía te impiden ver lo que hubiera sido la puesta de sol que siempre habrías soñado. Te lamentas por no poder hacer nada, pero es que la vida es así. No lo puedes controlar todo. Aunque durante un tiempo fueras tan iluso y pensaras que sí.

La noche caerá sobre ti y no podrás hacer nada para evitarlo. Te cubrirá con su negro manto de desesperanza, que ahoga a las estrellas que brillan en el cielo.

Correrás a esconderte en tu guarida, esperando que la negrura y la desesperanza pasen de largo, pero no lo harán, pues es a ti a quien han venido a buscar, es a ti a quien quieren. Es inútil esconderse, te encontrarán.

Pero entonces te acordarás que a un anochecer sigue un despertar. Las lágrimas mojan los malos pensamientos de las pesadillas, arrastrando al río de la vida sus malos augurios. Y, entonces, un nuevo sol saldrá. El sol de la mañana saldrá para ti. Te saludará a ti solamente y sonreirás, pues el atardecer que siguió a tu desgracia ha sido borrado con la brillante estrella que para ti se puso en el cielo. Sentirás como el calor del sol seca tu alma malherida. Y tus malos sueños son ya patrimonio de esa noche negra que se fue y no volverá mas.

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