miércoles, 24 de abril de 2013

Alto standing

Me informan de las novedades en las obras, consistentes en que casi está todo hecho, salvo los inevitables detalles de última hora que son los que, a fin de cuentas, le dan gracia a la vida y sentido a nuestra existencia. Espero que me dejen participar en la inauguración oficial. Si no quedo cohibido, claro.

o-o-o-o-o

Apago la tele. He subsistido este año a base de realities de post-adolescentes buenorros. Que ni están las neuronas para Shopenhauer ni los ánimos para faralaes. Pero al final se refugia uno en este sofá, paradigma de la comodidad a buen precio, de saldo, con su mantita a rayas de gran superficie sueca. Así aprovecho el invierno de San Marcos, el hermano primaveral del veranillo de San Miguel.

A ver el año que viene como me organizo. Me pregunto si no será tiempo ya.

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