domingo, 16 de junio de 2013

No se puede tener todo

Supongo que no hay mejor despertador que un buen rayo de Sol en todo el ojo. La pena es que no distingue de vísperas o festivos.

o-o-o-o-o

Tras la limpieza y la visita a las canteras hoy me he levantado estornudando y con el pañuelo de guardia perenne.

Tras casi siete años, he decidido utiliza armarios y cajones que no usaba. Estaba tirando parte de lo que me cuesta el piso, y tampoco es cuestión de ir regalando el dinero. El cristal traslúcido hace una idea de lo que pudiera haber detrás suya. Como una invitación a fisgar, a ser abierto, a ser tocado.

Los cajones, en cambio, son más discretos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada