domingo, 26 de diciembre de 2010

Una tarde de Navidad con un Principito IX

—¿Dónde están los hombres? —prosiguió por fin el principito. Se está un poco solo en el
desierto...
—También se está solo donde los hombres —afirmó la serpiente.


...

El principito atravesó el desierto en el que sólo encontró una flor de tres pétalos, una flor de nada.
-¡Buenos días! —dijo el principito.
—¡Buenos días! —dijo la flor.
—¿Dónde están los hombres? —preguntó cortésmente el principito.
La flor, un día, había visto pasar una caravana.
—¿Los hombres? No existen más que seis o siete, me parece. Los he visto hace ya años y
nunca se sabe dónde encontrarlos. El viento los pasea. Les faltan las raíces. Esto les molesta.
—Adiós —dijo el principito.
—Adiós —dijo la flor.


El Principito. Antoine de Saint Exupery.

Somos un desierto, somos islas en el océano. Nos faltan raíces, nos lleva el viento...
¿Por qué extraña razón todavía no nos hemos extinguido?

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