domingo, 26 de diciembre de 2010

Una tarde de Navidad con un Principito III

"La noche había caído. Yo había soltado las herramientas y ya no importaban nada el martillo, el perno, la sed y la muerte. ¡Había en una estrella, en un planeta, el mío, la Tierra, un principito a quien consolar! Lo tomé en mis brazos y lo mecí diciéndole: "la flor que tú quieres no corre peligro... te dibujaré un bozal para tu cordero y una armadura para la flor...te...". No sabía qué decirle, cómo consolarle y hacer que tuviera nuevamente confianza en mí; me sentía torpe. ¡Es tan misterioso el país de las
lágrimas!
"

El Principito. Antoine de Saint Exupery

¿Cómo evitamos que las flores se marchiten? ¿Cómo evitamos protegemos las cosas bellas?
¿Cómo salimos del país de las lágrimas?

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