sábado, 4 de diciembre de 2010

Viaje

Seiscientos kilómetros, seis horas, un poleo y pocos grados.

Llegamos a la capital de las capitales. Bueno, casi. Ocho megas la delatan.

Frío y guerra. Culebrón aeroportuario. Obviamente, no pasa nada.

Me van a militarizar el blog. A ver si hay suerte y me meten en la cárcel. Por sedicioso...

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